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Plan de alimentación para la limpieza intestinal: cambia paso a paso en cuatro semanas

Lo más importante, en resumen

Un plan de alimentación para la limpieza intestinal consiste en cambiar gradualmente hacia un mayor consumo de fibra, más variedad de alimentos vegetales y horarios fijos para las comidas, no en hacer una cura. La Sociedad Alemana de Nutrición (DGE) establece para los adultos un valor orientativo de al menos 30 gramos de fibra al día (a fecha de 2021). Cuatro semanas bastan para llegar a ese punto.

«Limpieza intestinal» no es un término definido médicamente. Lo que cuenta con respaldo científico no es la cura, sino la forma de alimentación duradera que hay detrás. Por eso, este artículo distingue lo que puede demostrarse con fuentes de lo que solo se afirma, y lo convierte en un plan semanal sin listas de prohibiciones ni preparados.

Los capítulos siguen el desarrollo del plan: primero se aclara el término y se comparan las tres vías ofrecidas; después, las semanas 1 a 4 se presentan en capítulos propios; a continuación, se abordan las señales de alarma que requieren una consulta médica y se explican honestamente los límites. Si solo quieres ver el plan, ve directamente a la semana 1.

Esto es lo que te espera en este artículo

1. ¿Qué significa «limpieza intestinal» y qué parte de ello está respaldada por la evidencia?
2. ¿Qué tres vías se ofrecen y qué solidez tiene la evidencia?
3. Semana 1: evaluación inicial y comienzo suave
4. Semana 2: aumentar gradualmente la fibra
5. Semana 3: variedad y alimentos fermentados
6. Semana 4: establecer una rutina y evaluar honestamente
7. ¿Qué señales de alarma deben llevarte a la consulta médica?
8. Qué puede aportar una prueba del microbioma y qué no
9. Consideración: los límites de este plan
10. Conclusión
Preguntas frecuentes
Fuentes

SEMANA 1

Evaluación inicial y comienzo suave

Durante siete días anotas lo que comes y cómo reacciona tu abdomen, y al principio solo cambias el desayuno.

SEMANA 2

Aumentar gradualmente la fibra

Las legumbres, los cereales integrales y las verduras se incorporan poco a poco, avanzando hacia el valor orientativo de la DGE de al menos 30 gramos al día.

SEMANA 3

Variedad y alimentos fermentados

En lugar de servir siempre las mismas tres verduras, el plato gana variedad, junto con pequeñas porciones de alimentos fermentados.

SEMANA 4

Establecer y evaluar una rutina

Comidas regulares, un plan realista para el día a día y una comparación honesta con tus notas de la semana 1.

¿Qué significa «limpieza intestinal» y qué parte de ello está respaldada por la evidencia?

«Limpieza intestinal» no es un término definido médicamente ni describe un procedimiento establecido. Se utiliza para cosas muy diferentes: curas con preparados, dietas de exclusión y un simple cambio de alimentación. De todo ello, sobre todo el último punto cuenta con respaldo científico.

Dado que el término es tan impreciso, al leer cualquier guía conviene hacer una pregunta aclaratoria: ¿se está vendiendo aquí una cura de duración limitada o se está describiendo una forma de alimentación que seguirá siendo sostenible dentro de un año? Este plan es deliberadamente lo segundo.

Por qué el intestino no necesita una «regeneración» en el sentido literal

El intestino grueso alberga una comunidad bacteriana densa que se alimenta de lo que el intestino delgado no ha absorbido, sobre todo de los carbohidratos no digeribles de los alimentos vegetales. Esta comunidad no se renueva mediante una limpieza, sino a través de lo que recibe con regularidad. Por eso, la constancia es más decisiva que la intensidad.

Lo que dice la Sociedad Alemana de Nutrición (DGE) sobre la fibra

Según los valores de referencia de la Sociedad Alemana de Nutrición (DGE, datos de 2021), la cantidad orientativa para los adultos es de al menos 30 gramos de fibra al día. Este es el único objetivo cuantitativo firme que persigue este plan de alimentación; todo lo demás es el camino para alcanzarlo.

En los mismos valores de referencia, la DGE describe que un mayor consumo de fibra muestra efectos protectores frente a las enfermedades cardiovasculares, la diabetes tipo 2, la obesidad, la hipertensión, el cáncer de colon y de mama, así como frente al riesgo de mortalidad (DGE, 2021). Además, la fibra influye en el tiempo de tránsito de los alimentos, en el volumen y la consistencia de las heces y en la frecuencia de las deposiciones. Estos efectos están vinculados a la alimentación, no a un producto ni a un periodo de tratamiento.

Idea clave: lo que está respaldado por la evidencia no es la regeneración intestinal como tratamiento, sino una alimentación permanentemente rica en fibra y basada en plantas; la DGE establece como referencia al menos 30 gramos de fibra al día (datos de 2021).

De qué se ocupa este artículo y de qué no

Este artículo es el plan estructurado de cuatro semanas: concreto, práctico para el día a día y paso a paso. En cambio, si quieres saber qué debe incluir la alimentación cuando se ha diagnosticado una inflamación intestinal, el artículo Inflamación intestinal: ¿qué comer? es el punto de partida adecuado. Si buscas ayuda a corto plazo para una digestión lenta, la encontrarás en Estimular la digestión. Aquí se trata exclusivamente de una mejora planificada a lo largo de varias semanas.

¿Qué tres vías se ofrecen como regeneración intestinal y qué solidez tiene la evidencia?

Bajo el término «regeneración intestinal» se ofrecen esencialmente tres vías: una alimentación permanente rica en fibra, una fase de exclusión de FODMAP y la toma de preparados. Las tres no solo se diferencian por el esfuerzo que requieren, sino sobre todo por el grado en que están respaldadas por pruebas.

La siguiente visión general compara las tres opciones según los mismos cinco criterios. Las referencias proceden de los valores de referencia de la DGE (2021) y de la información sanitaria del IQWiG (2023).

Criterio Alimentación permanente rica en fibra Fase de eliminación de FODMAP Suplementos de probióticos y fibra
¿Qué implica? Se aumenta de forma permanente la ingesta diaria de verduras, legumbres, cereales integrales, fruta y semillas. Se eliminan temporalmente determinados carbohidratos y después se reintroducen de uno en uno. Se toman adicionalmente cultivos bacterianos o fibras aisladas.
¿Qué está demostrado? DGE (2021): Valor orientativo de al menos 30 g/día; efectos protectores, entre otros, frente a las enfermedades cardiovasculares, la diabetes tipo 2 y el cáncer colorrectal. IQWiG (2023): Se sospecha que la ingesta de FODMAP hace que llegue más agua al intestino y favorece la diarrea. IQWiG (2023): No se ha demostrado que los suplementos adicionales de fibra ayuden. Los probióticos suelen tolerarse bien.
¿Durante cuánto tiempo? De forma permanente. La estructuración a lo largo de cuatro semanas es solo el comienzo. De duración limitada, con una reintroducción posterior. No es una alimentación para mantener de forma permanente. Por lo general, se promociona como un tratamiento de varias semanas.
¿Se necesita acompañamiento profesional? Por lo general, no; sin embargo, puede ser útil si ya existen enfermedades intestinales. Sí. Sin un profesional de la nutrición, es difícil llevar a cabo correctamente la fase de eliminación. No es imprescindible, pero no sustituye la evaluación médica de los síntomas.
Riesgos Gases y sensación de saciedad si el aumento se hace demasiado rápido. IQWiG (2023): Riesgo de desnutrición, porque resulta difícil consumir suficientes vitaminas y minerales. IQWiG (2023): Solo efectos secundarios leves y poco frecuentes, como gases; a cambio, costes sin un beneficio adicional demostrado.

Por qué la alimentación permanente rica en fibra constituye la base

La alimentación permanente rica en fibra es la única de las tres opciones para la que la DGE describe un valor de referencia concreto y amplios beneficios para la salud (DGE, 2021). No cuesta nada salvo planificar las compras y puede mantenerse durante el tiempo que se desee.

La desventaja es el ritmo lento: quien espera un cambio perceptible de inmediato se sentirá decepcionado. A cambio, este enfoque no incluye una lista de prohibiciones y por eso comienza con una semana de observación antes de aumentar nada.

Cuándo puede plantearse una fase de eliminación de FODMAP

Una fase de eliminación de FODMAP no es una herramienta inicial, sino un recurso para personas con síntomas marcados del síndrome del intestino irritable. Según el IQWiG (2023), se sospecha que la ingesta de FODMAP hace que llegue más agua al intestino y favorece la diarrea.

El IQWiG advierte expresamente del riesgo de malnutrición en esta forma de alimentación, porque resulta difícil ingerir suficientes vitaminas y minerales (IQWiG, 2023). Por eso, una fase baja en FODMAP debe realizarse con supervisión profesional y nunca como parte de un plan de cuatro semanas elaborado por cuenta propia.

Qué papel tienen los preparados en este plan: ninguno

Sobre los preparados de fibra, el IQWiG (2023) afirma claramente que no se ha demostrado su utilidad. En cuanto a los probióticos, la misma fuente señala que, por lo general, se toleran bien y solo en raras ocasiones provocan efectos secundarios leves, como gases; esto es una afirmación sobre su tolerabilidad, no sobre su eficacia. Para un plan de alimentación, esto significa que los preparados no están prohibidos, pero simplemente no forman parte de él.

Semana 1: ¿Cómo empezar haciendo un inventario en lugar de privarte?

La semana 1 apenas cambia tu alimentación; hace visible el punto de partida. Sin una referencia inicial, al final de las cuatro semanas no se puede valorar si algo ha cambiado.

Un diario de síntomas durante siete días

Durante siete días, anota tres cosas: qué comes, cuándo comes y cómo reacciona tu abdomen en las horas siguientes. Bastan dos palabras clave por comida; un diario alimentario completo con cantidades probablemente habría quedado abandonado al cabo de tres días. Las notas también muestran si tus molestias están realmente relacionadas con la comida o si dependen más bien de determinados días y situaciones.

Según el IQWiG (2023), se estima que entre 10 y 20 de cada 100 personas tienen síndrome de intestino irritable; los síntomas típicos son «dolor abdominal o en la parte baja del abdomen persistente, calambres y cambios en las heces». Si tu diario muestra este patrón, es motivo para hablar con un médico, no para seguir una dieta más estricta.

Comprueba las señales de alarma antes de cambiar nada

Antes de que tenga sentido un plan de alimentación, debe aclararse que no hay una causa subyacente que requiera tratamiento. El IQWiG (2023) lo formula así: «Otros síntomas, como una pérdida de peso importante, sangre en las heces, fiebre o palidez, apuntan más bien a otra enfermedad intestinal».

Según el IQWiG (2023), la presencia de sangre en las heces debe ser examinada médicamente para determinar la causa. Esta evaluación no es una medida de precaución que pueda posponerse hasta «después de la dieta».

El único cambio de esta semana: el desayuno

En la semana 1 cambia solo una comida, concretamente la más fácil de planificar: el desayuno. Avena con yogur natural y fruta, o una rebanada de pan integral en lugar de pan de harina refinada, son suficientes; esta semana no se hace nada más.

La razón de esta cautela es práctica: quien cambia las tres comidas al mismo tiempo suele sufrir flatulencias y después no puede determinar a qué se debieron.

Tu lista de comprobación para la semana 1

  • Documenta durante siete días: la comida, la hora y la reacción del abdomen, siempre con palabras clave.
  • Comprueba las señales de alarma: una pérdida de peso considerable, sangre en las heces, fiebre o palidez requieren acudir al médico (IQWiG, 2023).
  • Cambia solo el desayuno: elige una opción rica en fibra y mantenla igual durante siete días.
  • Aumenta también la cantidad de líquido: la fibra retiene agua; sin beber suficiente, las heces se vuelven más duras en lugar de más blandas.
  • No elimines nada: en la semana 1 se añaden alimentos, no se prohíbe ninguno.

Semana 2: ¿Cómo aumentas la fibra sin que tu barriga se rebele?

En la semana 2 se añade una segunda comida, y el aumento se realiza en pequeños pasos en lugar de hacerlo de golpe. El objetivo sigue siendo la recomendación de la DGE de al menos 30 gramos de fibra al día (DGE, 2021), no lograr el resultado semanal más espectacular posible.

De dónde obtener fibra de forma realista en el día a día

Las fuentes cotidianas más abundantes son las legumbres, como lentejas, garbanzos y alubias; los productos integrales, como copos de avena, pasta integral y pan integral; además de verduras, fruta con piel y semillas, como las de lino. Si distribuyes estos cinco grupos a lo largo del día, no necesitas consultar una tabla nutricional.

En la práctica, esto significa para la semana 2: una porción de legumbres durante tres o cuatro días, elegir la versión integral de la pasta y el arroz, añadir una cucharada de semillas de lino al muesli e incluir una ración de verduras en cada comida caliente. Son cuatro gestos, no una cocina nueva.

La cantidad de líquido es importante: la fibra retiene agua en el intestino; quien aumenta su ingesta sin beber más líquidos tiene más probabilidades de notar heces más duras que alivio.

Por qué las flatulencias pueden ser normales en esta fase

Si después de dos días tomando sopa de lentejas notas tensión abdominal, no significa que exista una intolerancia, sino que es una reacción de adaptación típica ante una mayor cantidad de material fermentable en el intestino grueso. Por lo general, desaparece cuando el aumento se realiza con la suficiente lentitud.

La consecuencia práctica es dar medio paso atrás en lugar de abandonar: una porción más pequeña, cocinar bien las legumbres o tomarse un día de pausa.

Idea clave: la fibra se aumenta gradualmente durante semanas, no de la noche a la mañana, acompañada de suficiente líquido, porque la fibra retiene agua en el intestino.

El proceso general en torno a las cuatro semanas

El plan semanal está integrado en un proceso más amplio, que comienza antes de la semana 1 y continúa después de la semana 4. Estas cuatro etapas determinan si un cambio se convierte en un hábito.

1

Documentar las molestias durante dos semanas

Solo con notas de al menos dos semanas se puede distinguir si las molestias están relacionadas con determinados alimentos, con los intervalos entre comidas o con algo que no se puede identificar.

2

Comprobar las señales de alarma y consultar a un médico

Una pérdida de peso significativa, sangre en las heces, fiebre o palidez apuntan, según el IQWiG (2023), más bien a otra enfermedad intestinal y deben investigarse antes de cualquier cambio en la alimentación.

3

Cambiar la alimentación gradualmente en lugar de hacerlo de forma radical

Una comida por semana, además de más líquidos: el plan de cuatro semanas de este artículo consiste exactamente en este paso, sin dietas de exclusión ni preparados.

4

Evaluar honestamente después de seis a ocho semanas

Solo después de este tiempo merece la pena comparar con las notas del principio y decidir si el cambio es suficiente o si es necesario consultar a un médico.

Semana 3: ¿Por qué es más importante la variedad que la cantidad de una sola especie?

En la semana 3 ya no se trata de consumir más, sino de consumir cosas diferentes. La comunidad bacteriana del intestino grueso utiliza de manera distinta los diversos componentes vegetales; quien come siempre las mismas tres verduras alimenta siempre al mismo grupo de bacterias.

Organizar de forma práctica la variedad vegetal

La medida más sencilla empieza en la lista de la compra: en cada compra, añade dos alimentos vegetales que no aparezcan en tu diario de la semana 1: otra legumbre, una verdura de invierno o un cereal como la cebada o el mijo.

También se puede conseguir variedad sin comprar productos nuevos: las hierbas aromáticas, los frutos secos, las semillas y las especias también cuentan. Una cucharada de semillas variadas sobre la ensalada amplía la variedad del plato sin esfuerzo adicional.

Mantén el ritmo de la semana 2. Ahora también se cambiará la tercera comida, normalmente la cena, de modo que al final de la semana las tres comidas principales contengan una fuente vegetal de fibra.

Alimentos fermentados en lugar de cápsulas de probióticos

Los alimentos fermentados, como el chucrut, el yogur natural, el kéfir o el kimchi, son la forma práctica de incorporar cultivos vivos a través de la alimentación. Forman parte de una dieta variada y no están pensados como remedios.

En cuanto a los probióticos, el IQWiG (2023) señala que, por lo general, se toleran bien y que solo en raras ocasiones provocan efectos secundarios leves, como gases. Se trata de una afirmación sobre su tolerabilidad y, explícitamente, no de una prueba de que los preparados puedan sustituir un cambio en la alimentación.

En la práctica, para la semana 3 se aplica la misma precaución que con la fibra: empieza poco a poco. Una o dos cucharadas de chucrut o un vaso pequeño de kéfir al día son suficientes para empezar; quien consume cantidades mayores desde el principio puede confundir fácilmente la reacción de adaptación con una intolerancia. Si buscas cultivos vivos, al hacer la compra asegúrate de que el producto no haya sido pasteurizado.

Resumen breve

En la tercera semana de un plan de alimentación para sanear el intestino, se trata de ampliar la variedad, no de aumentar la cantidad: tantos alimentos vegetales diferentes como sea posible a lo largo de la semana, complementados con pequeñas porciones de alimentos fermentados como chucrut, yogur natural o kéfir. No hacen falta suplementos: el Instituto para la Calidad y la Eficiencia en la Atención Sanitaria (IQWiG) describe los probióticos en 2023 como generalmente bien tolerados, pero eso no constituye una afirmación sobre su eficacia. Quien introduce alimentos nuevos en pequeñas porciones identifica con mayor facilidad cuáles no le sientan bien.

Semana 4: ¿Cómo anclas el ritmo y cómo lo evalúas con honestidad?

La semana 4 no añade nada nuevo. Se asegura de que el cambio pueda mantenerse en una vida cotidiana en la que hay citas, viajes y visitas a restaurantes.

Comidas fijas y un plan semanal realista

Elige tres o cuatro platos fijos que domines, sean ricos en fibra y puedas preparar sin pensarlo. Un guiso de lentejas, un salteado de verduras con cereales integrales, unas verduras al horno con garbanzos: no hace falta más.

Planifica además un día de preparación: las legumbres cocidas, los cereales cocidos y las verduras cortadas se conservan varios días en el frigorífico y, en las noches estresantes, determinan si se mantiene el plan.

Por qué al final no debería aparecer ningún suplemento

Después de cuatro semanas, es grande la tentación de asegurar lo conseguido con un polvo o una cápsula. Precisamente en este punto, la evidencia es clara y desaconseja añadir suplementos.

«No se ha demostrado que los suplementos adicionales de fibra ayuden».

Instituto para la Calidad y la Eficiencia en la Atención Sanitaria (IQWiG)
«¿Qué ayuda con el síndrome del intestino irritable y qué no?», gesundheitsinformation.de, 2023

Esta afirmación es la razón por la que en este plan de alimentación no aparece ningún suplemento: el beneficio descrito por la DGE (2021) se encuentra en las legumbres, los productos integrales y las verduras.

La evaluación honesta después de seis a ocho semanas

Compara tus notas de la semana 1 con lo que observas ahora: ¿Han cambiado la frecuencia y la consistencia de las deposiciones? ¿Las flatulencias son menos frecuentes? ¿Hay comidas que provoquen molestias de forma constante?

Una evaluación honesta incluye también un resultado nulo. Si después de seis a ocho semanas de cambios constantes no ha mejorado nada, no es motivo para hacer la dieta más estricta, sino para consultar a un médico.

Lo que permanece de forma permanente después de las cuatro semanas

  • Fibra en cada comida principal – como vía para alcanzar la ingesta de referencia de la DGE de al menos 30 gramos al día (DGE, 2021).
  • Variedad vegetal a lo largo de la semana – distintos tipos de verduras, legumbres, cereales, frutos secos y semillas en lugar de las mismas tres variedades.
  • Pequeñas porciones de alimentos fermentados – como parte de la alimentación, no como tratamiento.
  • Beber suficiente: la fibra retiene agua; ambas cosas van juntas.
  • Un día de preparación por semana: tener legumbres y cereales cocidos en el frigorífico hace que el plan sea viable en el día a día.

¿Qué señales de alarma deben llevarte a la consulta médica en lugar de incorporarse al plan de alimentación?

Un plan de alimentación no es un procedimiento diagnóstico, y las señales de alarma no son motivo para esperar. Ciertas molestias requieren una evaluación médica, independientemente de lo disciplinadamente que comas.

Los cuatro signos que IQWiG menciona expresamente

Según IQWiG (2023), «otros síntomas, como una pérdida de peso considerable, sangre en las heces, fiebre o palidez, apuntan más bien a otra enfermedad intestinal». Estos cuatro signos son la indicación más clara de que un intento por cuenta propia con la alimentación no es el siguiente paso adecuado.

Según IQWiG (2023), la sangre en las heces debe ser examinada siempre por un médico para esclarecer la causa, incluso si solo aparece una vez.

Un plan de alimentación no es un procedimiento diagnóstico, y las señales de alarma no son motivo para esperar.

Las enfermedades inflamatorias intestinales crónicas son menos frecuentes, pero existen

En Europa, se estima que 320 de cada 100.000 personas tienen la enfermedad de Crohn, y cada año aparecen entre 3 y 6 casos nuevos por cada 100.000 personas (IQWiG, 2026). Por tanto, la enfermedad es mucho menos frecuente que el síndrome del intestino irritable, que, según IQWiG (2023), afecta aproximadamente a entre 10 y 20 de cada 100 personas.

Durante un brote agudo de la enfermedad de Crohn, según IQWiG (2026), se producen sobre todo dolor abdominal y diarrea. Quien tenga estas molestias durante un periodo prolongado necesita pruebas diagnósticas, no un plan de alimentación más estricto.

Al mismo tiempo, hay un dato tranquilizador: el síndrome del intestino irritable no es peligroso y la mayoría de las personas afectadas se desenvuelve bien con una forma leve. Precisamente por eso vale la pena evaluarlo: en muchos casos, esto pone fin a la incertidumbre.

¿Qué puede aportar una prueba del microbioma al cambiar la alimentación y qué no?

Un análisis del microbioma muestra una instantánea de la composición bacteriana de las heces. Proporciona un punto de partida para el cambio y un valor de comparación para más adelante, pero no establece un diagnóstico ni sustituye una evaluación médica.

Un análisis no es necesario para el plan: el valor de referencia de la DGE de al menos 30 gramos de fibra al día (DGE, 2021) se aplica independientemente de las bacterias que aparezcan en el informe.

Tiene sentido para ti si…

… de todos modos vas a documentar el cambio durante varias semanas y quieres registrar un valor inicial.

… ya te has sometido a una evaluación médica y no presentas señales de alarma agudas.

… entiendes una instantánea como información adicional y no esperas obtener un diagnóstico de ella.

Más bien no, si…

… presentas signos de alarma agudos, como una pérdida de peso notable, sangre en las heces, fiebre o palidez: requieren atención médica, no un autotest.

… ya tienes diagnosticada una enfermedad intestinal inflamatoria crónica: su tratamiento debe estar en manos de un médico.

… esperas un diagnóstico o un plan de tratamiento listo para aplicar: el análisis del microbioma no ofrece ninguna de las dos cosas.

Así realiza mybody® (MYBODY Lab GmbH) el análisis del microbioma

mybody® (MYBODY Lab GmbH) ofrece el análisis de la flora intestinal mediante una muestra de heces recogida en casa, analizada en un laboratorio con certificación ISO conforme a ISO 27001 y al RGPD. Hay dos variantes que se diferencian por el alcance del análisis.

Test de MICROBIOMA de la flora intestinal Complete de mybody® (MYBODY Lab GmbH)

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La opción completa analiza mediante secuenciación de ADN más de 1.500 especies bacterianas y resume el resultado en un informe de unas 15 páginas, que incluye la diversidad bacteriana, la proporción de microorganismos protectores y potencialmente problemáticos, indicios de disbiosis, un índice FODMAP y la determinación del enterotipo. El test no es un procedimiento diagnóstico: no detecta enfermedades intestinales inflamatorias crónicas, tumores, infecciones ni celiaquía, y no sustituye una evaluación médica.

Precio: 189,00 € (en lugar de 219,00 €)  ·  Tipo de muestra: muestra de heces  ·  Tiempo de procesamiento: aprox. 20–25 días laborables tras la recepción de la muestra  ·  Laboratorio: análisis de laboratorio con certificación ISO, ISO 27001, conforme al RGPD

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Para empezar, a menudo basta con la opción básica. Responde a la pregunta fundamental sobre la composición, pero no incluye el índice FODMAP ni la determinación del enterotipo.

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La opción básica, más económica, analiza la composición de la flora intestinal, la proporción de bacterias protectoras y potencialmente perjudiciales, el entorno intestinal mediante el valor del pH, una posible colonización por hongos y posibles indicios de disbiosis, también en un informe de unas 15 páginas. Esta opción tampoco establece un diagnóstico, no incluye un índice FODMAP ni la determinación del enterotipo, y no sustituye la evaluación médica de las molestias.

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Todos los precios y datos sobre prestaciones corresponden al 28 de julio de 2026. Los precios y los plazos de tramitación pueden cambiar; siempre prevalece la información de la página del producto correspondiente.

¿Cuáles son los límites de este plan de alimentación?

Este plan es un cambio de alimentación, no un tratamiento. Puede aliviar las molestias y aumentar la ingesta diaria de fibra en dirección al valor orientativo de la DGE (DGE, 2021), pero no puede curar nada.

En las enfermedades inflamatorias intestinales crónicas, la alimentación no sustituye el tratamiento

Para la enfermedad de Crohn, el IQWiG (2026) no describe ninguna dieta que influya de forma demostrable en una enfermedad inflamatoria intestinal crónica ya existente. Como medida preventiva, se describe una alimentación «con muchas verduras y la menor cantidad posible de productos de origen animal y alimentos ultraprocesados»; esto coincide con la orientación de este plan, pero no constituye un tratamiento.

Quienes ya tengan un diagnóstico confirmado deben consultar cualquier cambio en la alimentación con el equipo médico que les trata.

No se pueden predecir las reacciones individuales

No existe un plan de alimentación que funcione igual para todo el mundo. Los alimentos que se toleran bien varían de una persona a otra; por eso, en la semana 1 se incluye un diario y no una lista de prohibiciones. Tampoco se puede predecir con qué rapidez se producirá algún cambio.

Lo que este plan no incluye deliberadamente

El plan no incluye una dieta de exclusión, ayuno, desintoxicación ni una cura con preparados. No promete pérdida de peso, curación ni un sistema digestivo «purificado», porque el material bibliográfico disponible no proporciona ninguna base para tales promesas.

Además, no sustituye ninguna prueba diagnóstica. Si las molestias persisten durante semanas o aparecen señales de alarma, el siguiente paso es acudir a la consulta médica, no pasar al siguiente nivel del plan de alimentación.

Conclusión

Un plan de alimentación para una limpieza intestinal no funciona porque se llame «cura», sino porque aumenta de forma permanente la ingesta diaria de fibra y la variedad de alimentos vegetales. El valor orientativo de la DGE de al menos 30 gramos de fibra al día (situación en 2021) es el único objetivo que necesitas.

El camino dura cuatro semanas: primero documentar y cambiar el desayuno; después, aumentar gradualmente; luego, incorporar más variedad y alimentos fermentados; y, por último, consolidar la rutina. Los preparados no son necesarios: según el IQWiG (2023), no se ha demostrado la eficacia de los preparados adicionales de fibra.

En concreto, esto significa que empieces esta semana con siete días de anotaciones y un desayuno rico en fibra. Mientras tanto, presta atención a las señales de alarma: una pérdida de peso considerable, sangre en las heces, fiebre o palidez deben consultarse en la consulta médica, según el IQWiG (2023). Y evalúa con honestidad qué ha cambiado realmente después de seis a ocho semanas.

Preguntas frecuentes

¿Qué es exactamente una limpieza intestinal?

«Limpieza intestinal» no es un término definido médicamente ni designa un procedimiento establecido. En la práctica, se utiliza para referirse a cosas muy distintas: curas con suplementos, dietas de eliminación y un cambio hacia una alimentación rica en fibra. Sobre todo está demostrado este último punto: la Sociedad Alemana de Nutrición establece para los adultos una cantidad orientativa de al menos 30 gramos de fibra al día (DGE, 2021).

¿Cuánta fibra al día es recomendable?

La Sociedad Alemana de Nutrición establece en sus valores de referencia una cantidad orientativa de al menos 30 gramos de fibra al día para los adultos (DGE, datos de 2021). Según la DGE, un mayor consumo de fibra tiene efectos protectores frente a enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, obesidad, hipertensión, cáncer de colon y de mama, así como frente al riesgo de mortalidad. El aumento debe hacerse gradualmente y acompañarse de una ingesta suficiente de líquidos.

¿Necesito suplementos de fibra para mejorar la salud intestinal?

No. El Instituto para la Calidad y la Eficiencia en la Atención Sanitaria señala textualmente: «No se ha demostrado que los suplementos adicionales de fibra ayuden». (IQWiG, 2023). El beneficio demostrado depende de la alimentación en sí: legumbres, productos integrales, verduras, frutas y semillas. Por eso, los suplementos no forman parte de este plan.

¿Cuándo debería acudir al médico por molestias abdominales?

Según el IQWiG (2023), «síntomas adicionales como una pérdida de peso notable, sangre en las heces, fiebre o palidez apuntan más bien a otra enfermedad intestinal». La sangre en las heces debe ser examinada siempre por un médico para aclarar la causa. Si después de seis a ocho semanas de cambios constantes en la alimentación tampoco se ha producido ninguna mejoría, una evaluación médica es el siguiente paso más sensato, en lugar de seguir una dieta aún más estricta.

¿Qué muestra una prueba de microbioma y qué no?

Un análisis del microbioma a partir de una muestra de heces muestra una instantánea de la composición bacteriana. La prueba de microbioma intestinal MIKROBIOM-Test Complete de mybody® (MYBODY Lab GmbH) determina mediante secuenciación de ADN más de 1.500 especies bacterianas y proporciona un informe de unas 15 páginas. La prueba no es un procedimiento diagnóstico: no detecta enfermedades inflamatorias intestinales crónicas, tumores, infecciones ni celiaquía, y no sustituye una evaluación médica.

Conoce tu punto de partida antes de hacer cambios

Quien documente de todos modos las cuatro semanas puede registrar la composición de su propia flora intestinal como una instantánea adicional, como complemento del diario, no como sustituto de una evaluación médica.

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Fuentes

  1. Sociedad Alemana de Nutrición (DGE): Valores de referencia para la fibra alimentaria (edición de 2021) — dge.de
  2. IQWiG / gesundheitsinformation.de: ¿Qué ayuda con el intestino irritable y qué no? (2023) — gesundheitsinformation.de
  3. IQWiG / gesundheitsinformation.de: Síndrome del intestino irritable (2023) — gesundheitsinformation.de
  4. IQWiG / gesundheitsinformation.de: Enfermedad de Crohn (2026) — gesundheitsinformation.de

La recomendación de consumir al menos 30 gramos de fibra al día y los efectos protectores descritos de un mayor consumo de fibra proceden de [1]. Las afirmaciones sobre los suplementos de fibra, los probióticos y la dieta FODMAP, incluido el riesgo de desnutrición, proceden de [2]. La frecuencia y las molestias típicas del síndrome del intestino irritable, así como las señales de alarma —pérdida de peso significativa, sangre en las heces, fiebre o palidez— proceden de [3]. La frecuencia, los síntomas durante los brotes y la información sobre la alimentación en la enfermedad de Crohn proceden de [4]. Los datos de los productos proceden de las páginas de productos de mybody®, consultadas el 28 de julio de 2026. Todos los demás estudios mencionados en el texto se indican directamente en el lugar correspondiente con la autoría, la revista especializada y el año.

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Equipo editorial y especializado de mybody®

Salud intestinal Microbioma Fibra alimentaria Ciencias de la nutrición

Este artículo ha sido elaborado y revisado por el equipo editorial y especializado de mybody®. El equipo reúne conocimientos especializados en nutrigenética, microbioma y ciencia intestinal, interpretación de análisis de sangre, ciencias de la nutrición y diagnóstico de laboratorio.

Publicado el 28 de julio de 2026 · Última actualización: 28 de julio de 2026

Aviso médico: Este artículo tiene fines informativos generales y no sustituye el asesoramiento, el diagnóstico ni el tratamiento médicos. Un plan de alimentación no es una terapia: si persisten las molestias abdominales o se presentan una pérdida de peso significativa, sangre en las heces, fiebre o palidez, es necesario acudir a una consulta médica para realizar una evaluación. Un análisis del microbioma no constituye un diagnóstico.

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Gewicht ist mehr als eine Kalorienrechnung Das Wichtigste in Kürze Die Energiebilanz gilt. Dieser Artikel stellt sie nicht infrage, sondern schaut auf ihre Eingangsgrößen. Denn der Energiebedarf ist keine feste Zahl. Der Ruheumsatz macht laut IQWiG im Durchschnitt etwa 70...

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