Laboranalyses certificadas por ISO 🇩🇪

Ahorra 10% ahora, con el código de mybody CareClub - CLUB10

Perder 5 kilos: un plazo realista en lugar de una cifra deseada

Lo más importante, en resumen

Cinco kilogramos son un buen objetivo, porque se pueden alcanzar y porque se encuentran en un rango que las sociedades médicas consideran adecuado. La pregunta no es si se puede lograr, sino en cuánto tiempo.

La respuesta respaldada por la evidencia: según el Centro Federal de Nutrición, perder entre uno y dos kilogramos al mes es el ritmo adecuado. Para cinco kilogramos, esto da matemáticamente entre dos meses y medio y cinco meses. Esto coincide con los resultados de los estudios citados por el IQWiG: entre 3 y 8 kilogramos en 6 a 12 meses, con una media de unos 5 a 6 kilogramos.

La primera semana es la más engañosa. A menudo muestra el mayor cambio en la báscula y dice lo mínimo sobre el progreso. Más adelante se explica por qué ocurre y a partir de cuándo las cifras resultan significativas.

Esto es lo que te espera en este artículo

1. Cuánto se tarda de forma realista en perder cinco kilos
2. La evolución en cuatro fases
3. Por qué la primera semana engaña
4. Tres errores sobre el plazo
5. Cómo medirte correctamente
6. Qué ocurre realmente cuando el peso se estanca
7. Comparación de dos plazos
8. La fase posterior a perder los cinco kilos
9. Lo que importa al final
Preguntas frecuentes
Fuentes

Cuánto se tarda de forma realista en perder cinco kilos

Sobre este objetivo existe una claridad poco común: las sociedades médicas no indican una cantidad de calorías, pero sí un ritmo. Y este ritmo es más lento de lo que la mayoría se propone al comenzar.

«Perder peso demasiado rápido no es saludable y es difícil mantener el peso alcanzado de ese modo».

Centro Federal de Nutrición (BZfE)
El camino hacia un peso en el que te sientas bien, edición de 2026

La misma fuente concreta que perder entre uno y dos kilogramos al mes es el ritmo adecuado. Si calculas cinco kilogramos, obtienes un intervalo de dos meses y medio a cinco meses. Ese es el plazo del que trata este artículo.

La Verbraucherzentrale lo expresa por semanas: según el peso inicial, se pueden perder entre 500 gramos y 1 kilogramo como máximo por semana. En el extremo superior de este intervalo, sería posible perder cinco kilogramos en cinco semanas, pero esto se aplica expresamente «según el peso inicial» y describe más bien el caso de un peso inicial considerablemente mayor que el habitual.

Lo que realmente muestran los estudios

El criterio más sobrio proviene de los estudios citados por el IQWiG. En ellos, los participantes de programas estructurados de pérdida de peso redujeron entre aproximadamente 3 y 8 kilogramos en un periodo de 6 a 12 meses, con una media de unos 5 a 6 kilogramos.

Por tanto, cinco kilos es prácticamente lo que se obtiene de media en los estudios: al cabo de entre medio año y un año, con un programa y acompañamiento. Quien se fija el mismo objetivo para seis semanas no está siendo ambicioso, sino ignorando los valores basados en la experiencia disponibles.

También está demostrado el efecto del ejercicio: al cabo de doce meses, los participantes físicamente activos habían perdido casi dos kilos más que quienes solo cambiaron su alimentación. Su actividad consistía en practicar, entre tres y cinco veces por semana, durante 30 a 45 minutos, ejercicio de intensidad ligera, por ejemplo, caminar a paso ligero.

Esos dos kilos representan una cantidad notable para un objetivo de cinco kilos. Constituyen una parte considerable de todo el proceso y se consiguen mediante algo que no exige cambiar la alimentación. Caminar a paso ligero cuatro días por semana no supone una gran exigencia, pero tiene un efecto medible en el resultado al cabo de doce meses.

Al mismo tiempo, el IQWiG señala que, por lo general, aumentar la actividad física por sí solo no basta para perder suficiente peso. Por tanto, el ejercicio desplaza el resultado en la dirección correcta, pero no sustituye al balance energético; en cuanto al calendario, esto significa que puede hacer que los cinco meses se conviertan más bien en dos meses y medio, pero no puede reducirlos a seis semanas.

El proceso en cuatro fases

Cinco kilos no desaparecen de manera uniforme. El proceso tiene una forma típica, y quien la conoce duda menos en los momentos habituales. Las siguientes fases describen este proceso; los periodos indicados son valores basados en la experiencia para orientarse, no datos de estudios.

1

Semana 1: el cambio engañoso

Durante la primera semana, la báscula suele mostrar el mayor cambio de todo el proceso. Una parte considerable es agua retenida, que se elimina junto con las reservas de carbohidratos vaciadas; el cuerpo retiene agua junto con esas reservas. Ninguna de las fuentes utilizadas aquí indica exactamente qué proporción representa; lo que está demostrado es el mecanismo, no un porcentaje. Por eso, no tomes esta semana como referencia para las siguientes.

2

Semanas 2 a 4: la desilusión

Ahora la curva se aplana, y muchos lo consideran un fracaso. En realidad, aquí es cuando empieza lo que debería contarse. Solo al final de esta fase se obtiene la primera medición significativa: cuatro semanas son el mínimo para ver una tendencia y no solo una fluctuación.

3

Meses 2 a 4: el camino propiamente dicho

En esta fase se pierde la mayor parte de los cinco kilos: con uno o dos kilos al mes, matemáticamente, entre dos y cuatro. Al mismo tiempo, es la fase en la que menos sucede algo que se perciba como progreso: es constante, poco espectacular y precisamente por eso sostenible.

4

A partir del mes 5: mantener en lugar de seguir avanzando

Una vez alcanzado el objetivo, comienza la parte que el IQWiG describe como la más difícil: mantener el peso a largo plazo después de adelgazar suele ser más difícil que adelgazar en sí. Ahora la ingesta vuelve a aumentar, pero ajustada a las necesidades, algo menores entretanto, no a las de hace cinco meses.

Lo llamativo de esta evolución es que las dos fases con mayor riesgo de abandono se suceden directamente. La fase 1 genera una expectativa que la fase 2 decepciona, y quien abandona en la fase 2 no llega a ver nada del verdadero camino de la fase 3.

Si solo te quedas con una cosa de esta línea temporal, que sea esta: cuenta con la decepción de la semana 2. No llega porque algo haya salido mal, sino porque en la semana 1 se mostró algo que no puede repetirse. Quien lo sabe de antemano interpreta la báscula de otra manera en la semana 2.

También es útil situar conscientemente el propio punto de control al final de la fase 2 y no a mitad de esta. Cuatro semanas no son un intervalo arbitrario, sino el periodo a partir del cual se puede distinguir una tendencia de una fluctuación.

Por qué la primera semana engaña

El cuerpo almacena carbohidratos en cantidades limitadas y los almacena junto con agua. Cuando se reduce la ingesta, recurre primero a esas reservas, y el agua vinculada a ellas se pierde también. En la báscula, esto parece un éxito rápido.

En este punto, este artículo sigue siendo deliberadamente impreciso: ninguna de las fuentes utilizadas aquí indica qué proporción de la pérdida de peso de la primera semana corresponde al agua. En internet circulan porcentajes al respecto, pero sin respaldo institucional, y adoptar una cifra de la que nadie se hace responsable sería el camino equivocado en un artículo sobre expectativas realistas.

Lo que puedes sacar en claro de esto sigue siendo concreto. La cifra de la semana 1 no sirve para hacer una proyección. Quien pierde dos kilos en la primera semana y de ahí deduce diez kilos en cinco semanas está calculando con un efecto que no se repite.

Lo mismo ocurre en sentido contrario cuando vuelves a comer con normalidad: las reservas se rellenan, el agua regresa y la báscula sube entre uno y dos kilos. Eso tampoco es un aumento de grasa: es el mismo mecanismo a la inversa.

Qué significa esto para tus expectativas

En términos de cálculo, esto significa lo siguiente: de tus cinco kilos, los primeros uno o dos no son lo mismo que los últimos tres. Quien considera alcanzado su objetivo en cuanto la báscula muestra esa cifra puede haber tomado prestada una parte: volverá en cuanto se vuelva a comer con normalidad.

Esta es una de las razones por las que los plazos muy cortos terminan siendo tan insatisfactorios. Perder cinco kilogramos en cuatro semanas se debe en gran medida a un efecto que vuelve a desaparecer al normalizar la alimentación. Perder cinco kilogramos en cuatro meses no: en ese caso, el efecto del agua de la primera semana es demasiado pequeño frente al resultado total como para tener un peso significativo.

En la práctica, de esto se desprende una regla sencilla: evalúa tu resultado como muy pronto cuatro semanas después de empezar y nunca al día siguiente de haber vuelto a comer con normalidad. Ambos son momentos en los que la báscula muestra algo distinto de lo que quieres saber.

En resumen

Para perder cinco kilogramos, un plazo realista es de dos meses y medio a cinco meses, calculado a partir de la indicación del Centro Federal de Nutrición de que perder entre uno y dos kilogramos al mes es la medida adecuada. En los estudios citados por el IQWiG, los participantes perdieron en promedio unos 5 o 6 kilogramos en un periodo de 6 a 12 meses. La primera semana suele mostrar el mayor cambio en la báscula, porque se elimina el agua asociada a las reservas de carbohidratos agotadas; por eso no sirve para extrapolar lo que ocurrirá en las semanas siguientes.

Tres errores sobre el plazo

En torno a un objetivo concreto de kilos persisten suposiciones que distorsionan sistemáticamente el plazo. Hay tres que conviene corregir.

MITO

«Si la primera semana ha ido bien, puedo perder cinco kilos en un mes».

HECHO

El BZfE considera que perder entre uno y dos kilogramos al mes es la medida adecuada (2026). El centro de asesoramiento al consumidor señala entre 500 gramos y un máximo de 1 kilogramo por semana, según el peso inicial (2022). Perder cinco kilogramos en un mes supera ambas indicaciones.

MITO

«Adelgazar más rápido solo significa esforzarse más».

HECHO

Por debajo de 1.200 kilocalorías para las mujeres y 1.500 para los hombres, según el centro de asesoramiento al consumidor, es necesaria una supervisión médica continua (2025). En este punto, la rapidez no es una cuestión de fuerza de voluntad, sino de respetar un límite inferior.

MITO

«Cuando haya perdido los cinco kilos, habré terminado».

HECHO

El IQWiG señala que, después de adelgazar, mantener el peso a largo plazo suele ser más difícil que adelgazar en sí (2022). La DGE describe la vuelta a los antiguos hábitos como un desencadenante típico del efecto yoyó.

Cómo medirte correctamente

Un plazo de varios meses requiere una medición que refleje ese periodo. Pesarse a diario no lo hace: muestra sobre todo fluctuaciones que no tienen nada que ver con el progreso.

Por eso es recomendable seguir un ritmo fijo y mantener las mismas condiciones: el mismo día de la semana, a la misma hora, antes del desayuno y después de ir al baño. Lo que debes comparar no es el valor aislado, sino la evolución a lo largo de cuatro semanas.

Las variaciones diarias de uno o dos kilogramos son normales. Se deben a los líquidos, la ingesta de sal y la digestión, y no dicen nada sobre la masa grasa. Quien se pesa a diario e interpreta cada fluctuación acaba sobre todo frustrado y toma decisiones basadas en ruido.

También es útil no anotar únicamente el peso. Una fecha, el peso inicial y una breve nota sobre la semana convierten una serie de cifras en información que puede resultar útil más adelante, especialmente cuando el progreso se detiene.

Además, conviene utilizar un segundo punto de referencia junto con el peso. La forma en que te queda un pantalón determinado o cómo se siente recorrer a pie una distancia habitual a veces cambia antes que la cifra, y ninguna de las dos cosas fluctúa según la cantidad de sal de la cena de la noche anterior.

Qué ocurre realmente cuando el peso se estanca

En algún momento, la báscula deja de moverse, y ese es el punto en el que terminan la mayoría de los intentos. Sin embargo, hay varias explicaciones para ello, y ninguna tiene que ver con la falta de disciplina.

La primera aparece en el IQWiG: al perder peso, también disminuye la masa muscular. Por eso el cuerpo necesita menos energía y, por tanto, menos calorías. Cuanto más peso se pierde, más difícil resulta mantener el peso alcanzado o seguir perdiendo. El metabolismo basal depende sobre todo de la proporción de masa muscular en el peso corporal y representa, de media, alrededor del 70 % de las necesidades calóricas totales.

En la práctica, esto significa que el déficit que estableciste al principio se ha convertido en otro después de tres meses, no porque te comportes de otra manera, sino porque tus necesidades han cambiado. En nuestro artículo Cómo calcular correctamente el déficit calórico para perder peso explicamos en detalle cómo afrontarlo.

La segunda explicación es más banal y frecuente: errores de estimación en la ingesta. Se calculan a ojo las cantidades de las porciones, se olvida el aceite al cocinar y no se cuentan las bebidas. A lo largo de varias semanas, esto se acumula hasta alcanzar una magnitud capaz de anular un déficit moderado.

Y la tercera: el periodo de observación fue demasiado corto. Dos semanas sin cambios entran dentro de la fluctuación normal. Solo si no sucede nada durante seis u ocho semanas es una señal; y entonces la respuesta no es un déficit mayor, sino revisar los cálculos.

Es importante respetar el orden de estas tres comprobaciones. Primero, el periodo, porque es lo que con más frecuencia resulta demasiado corto. Después, la ingesta, porque es donde se esconden la mayoría de los errores. Y solo al final, el cálculo en sí, porque ajustarlo solo tiene sentido si los dos primeros puntos son correctos.

Lo que falta expresamente en esta enumeración es la explicación de «falta de disciplina». No explica nada y conduce a la reacción que más suele perjudicar: comer todavía menos. Un estancamiento es información sobre el cálculo, no un juicio sobre la persona.

Y hay otro punto que rara vez se aplica a un objetivo de cinco kilos, pero conviene mencionarlo: quien no logra ningún resultado durante meses, aunque los cálculos sean correctos, debería hablar del tema en la consulta de medicina general. No todas las causas pueden aclararse con una cifra.

Comparación de dos cronogramas

El mismo objetivo, dos periodos. La siguiente comparación muestra qué cambia por ello y qué no.

Criterio 5 kg en 2,5 a 5 meses 5 kg en 4 a 6 semanas
Relación con la recomendación Corresponde a los 1 o 2 kg al mes del BZfE Está por encima; solo en el extremo superior del intervalo de la Asociación de Consumidores y únicamente con un peso inicial acorde
Ingesta calórica necesaria Reducción moderada, por lo general claramente por encima del límite inferior Puede situarse por debajo de 1.200 o 1.500 kcal si las necesidades son bajas; en ese caso es necesaria supervisión médica
Proporción correspondiente a la semana 1 Apenas influye durante el periodo total Representa una parte considerable del resultado y vuelve al normalizar la alimentación
Cambio de alimentación Se realiza de manera paralela, porque el periodo es lo bastante largo Por lo general, no se realiza: según la DGE, es el desencadenante típico del efecto yo-yo
¿Es posible realizar un seguimiento significativo? Sí: varias etapas de cuatro semanas a lo largo del proceso Apenas: el periodo permite como máximo una etapa

Datos según el Centro Federal de Nutrición (BZfE), la Asociación de Consumidores, el Instituto para la Calidad y la Eficiencia en la Atención Sanitaria (IQWiG) y la Sociedad Alemana de Nutrición (DGE). Los encabezados de las columnas son ejemplos de cálculo editoriales, no categorías de las instituciones mencionadas.

La fase posterior a los cinco kilos

El cronograma no termina al alcanzar el objetivo, sino que allí pasa a otra fase. La DGE describe la transición como el punto crítico: después de la dieta, las personas vuelven a ganar peso igual de rápido, a veces incluso más del que habían perdido, en cuanto retoman sus antiguos hábitos alimentarios.

La Verbraucherzentrale deduce de ello una estructura que también puede aplicarse sin un programa: una fase de pérdida de peso, una fase de transición y una fase de seguimiento. En otras palabras, las semanas posteriores al objetivo deben planificarse igual que las anteriores.

En la práctica, hace falta poco para lograrlo. Después de perder cinco kilos, las necesidades son algo menores que antes; por tanto, la ingesta no vuelve al valor anterior, sino que se ajusta al nuevo. Y el control continúa: basta con pesarse una vez al mes, pero esa cita debe seguir en el calendario.

La DGE resume la idea en una frase: las frecuentes subidas y bajadas de peso alteran el metabolismo, las hormonas y la salud mental; por eso, a largo plazo, perder peso lentamente y por etapas es más saludable y tiene más probabilidades de éxito. Cinco kilos que se mantienen valen más que ocho que vuelven.

Antes de mencionar un producto

Una aclaración importante de entrada: Ningún test de ADN predice una pérdida de peso exitosa, y ninguno acorta el periodo aquí descrito. Perder cinco kilos requiere entre dos meses y medio y cinco meses, con análisis o sin él. Quien prometa otra cosa está prometiendo demasiado.

Lo que puede describir un análisis genético queda al margen: la predisposición en ámbitos como la reacción a las grasas y los carbohidratos. Es información para decidir con qué llenas las semanas, no para saber cuántas serán.

Test metabólico de ADN WeightLoss SLIM de mybody®x (MYBODY Lab GmbH)

WeightLoss | Test de ADN SLIM

Analiza más de 80 variaciones genéticas y proporciona 24 informes en cinco capítulos, entre otros aspectos, sobre la reacción a las grasas y los carbohidratos, así como sobre la adaptación a la actividad física. Lo que el test no hace: no predice una pérdida de peso exitosa ni acorta ningún plazo. Tampoco calcula tus necesidades energéticas ni tu déficit, y no establece ningún diagnóstico. Entre el envío de la muestra y la evaluación pasan varias semanas; el calendario empieza sin él. Método: genotipado de SNP con más de 700.000 SNP, sin secuenciación del genoma completo.

Precio: 169,00 €  ·  Tipo de muestra: muestra de saliva  ·  Tiempo de procesamiento: envío del kit: 1–3 días laborables; análisis de laboratorio: 15–25 días laborables tras la recepción de la muestra  ·  Laboratorio: análisis de laboratorio certificado según ISO en Alemania

Sobre WeightLoss SLIM

Todos los precios y detalles de las prestaciones corresponden al 5 de agosto de 2026. Los precios y el alcance de las prestaciones pueden cambiar; siempre prevalece la información de la página del producto correspondiente.

Tiene sentido para ti si…

… ya has probado varias formas de alimentación y quieres saber por qué una de ellas te resultó más fácil.

… de todos modos tienes previsto hacerlo durante varios meses y puedes incorporar el análisis en la fase 3 del calendario.

… prefieres un análisis único a una suscripción continua; las variaciones genéticas ya no cambian.

Más bien no, si …

… quieres llegar antes a tu objetivo: la prueba no acorta el plazo ni predice el éxito.

… quieres empezar a corto plazo: hasta obtener los resultados pasarán varias semanas, durante las cuales de todos modos ya habrás empezado.

… el cálculo básico todavía no está hecho: sin conocer tus necesidades y el déficit, la información sobre la predisposición sirve de poco.

Lo que importa al final

Cinco kilogramos no son un objetivo ambicioso: son prácticamente lo que muestran como promedio los estudios. Lo ambicioso del propósito depende del plazo que te fijes.

Dos meses y medio a cinco meses parecen mucho tiempo hasta que se compara con la alternativa: un método más rápido que, según el Centro Federal de Nutrición de Alemania, no es saludable y cuyo resultado es difícil de mantener. El plazo más largo no es el más prudente, sino el que con más frecuencia permite alcanzar el objetivo al final.

Tu próximo paso concreto: apunta una fecha dentro de cuatro semanas y anota hoy tu peso y la fecha de inicio. Ignora todo lo que ocurra entre medias, incluso la bonita cifra de la primera semana. Lo que marque la báscula el día del control será la primera información que realmente te sirva.

Y si ese día estás en un kilogramo en lugar de los tres que esperabas: entonces vas exactamente según lo previsto. Un kilogramo al mes es el límite inferior de lo que el Centro Federal de Nutrición de Alemania considera una medida adecuada, y la forma más segura de perder cinco kilogramos que sigan sin estar ahí el año que viene.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto se tarda en perder 5 kilos?

Lo realista son entre dos meses y medio y cinco meses. Esto se desprende de la recomendación del Centro Federal de Nutrición de Alemania de que perder entre uno y dos kilogramos al mes es la medida adecuada (2026). En los estudios citados por el IQWiG, los participantes en programas estructurados de pérdida de peso perdieron un promedio de unos 5 a 6 kilogramos en un periodo de 6 a 12 meses.

¿Puedo perder 5 kilos en un mes?

Esto supera lo que las sociedades médicas consideran razonable. El Centro Federal de Nutrición de Alemania recomienda perder entre uno y dos kilogramos al mes, mientras que la Asociación Alemana de Consumidores recomienda, según el peso inicial, entre 500 gramos y un máximo de 1 kilogramo por semana. Quienes avanzan más rápido suelen situarse por debajo del límite calórico de 1.200 o 1.500 kilocalorías, a partir del cual la Asociación Alemana de Consumidores considera necesaria la supervisión médica.

¿Por qué pierdo tanto peso durante la primera semana?

El cuerpo almacena los carbohidratos junto con agua. Cuando se vacían estas reservas, también se pierde el agua asociada; en la báscula, esto parece un éxito rápido. Ninguna de las fuentes utilizadas aquí indica exactamente qué proporción representa; está demostrado el mecanismo, pero no un porcentaje concreto. Por eso, la semana 1 no sirve como proyección para las semanas siguientes.

¿Qué hago si la báscula deja de moverse?

Primero hay que revisar el periodo: dos semanas entran dentro de la fluctuación normal. Si permanece sin cambios durante seis u ocho semanas, hay dos explicaciones posibles. En primer lugar, el cálculo: según el IQWiG, al perder peso también disminuye la masa muscular, por lo que el cuerpo necesita menos energía. En segundo lugar, puede haber errores al estimar la ingesta. En ambos casos, la respuesta es revisar la situación, no aumentar el déficit.

¿Con qué frecuencia debería pesarme?

Pesarse una vez por semana en las mismas condiciones es suficiente: el mismo día de la semana, a la misma hora y antes del desayuno. No se evalúa el valor individual, sino la evolución a lo largo de cuatro semanas. Las fluctuaciones diarias de uno o dos kilogramos debido a los líquidos, la sal y la digestión son normales y no dicen nada sobre la masa grasa.

El calendario está definido: ¿con qué lo llenarás?

Las semanas están establecidas y no se pueden acortar. Lo que sí se puede influir es la cuestión de con qué las llenas y cómo reacciona tu cuerpo a las grasas, los carbohidratos y el ejercicio.

Ver WeightLoss SLIM Calcular primero las necesidades

Esto también podría interesarte

Perder peso de forma saludable en lugar de rápidamente: qué funciona realmente
Una mirada al cómo, una vez aclarado el periodo.

Calcular correctamente el déficit calórico para perder peso: dónde están los límites
El tamaño del déficit y el límite inferior que corresponden a este calendario.

Fuentes

  1. Centro Federal de Nutrición (BZfE): El camino hacia un peso saludable, edición de 2026 — bzfe.de
  2. Instituto para la Calidad y la Eficiencia en la Atención Sanitaria (IQWiG): Programas y medicamentos para perder peso, así como Causas de la obesidad, edición de 2022 — gesundheitsinformation.de
  3. Centro de asesoramiento al consumidor: Dietas exprés, edición de 2022, y Programas de pérdida de peso: aspectos que debe tener en cuenta al elegir, edición de 2025 — verbraucherzentrale.de
  4. Sociedad Alemana de Nutrición (DGE): Dietas y ayuno, así como «YO pierdo peso» — dge.de

La indicación de uno a dos kilogramos al mes y la cita sobre la pérdida de peso demasiado rápida proceden de la fuente [1]. Los resultados de los estudios —de 3 a 8 kilogramos o, en promedio, de 5 a 6 kilogramos en 6 a 12 meses—, el efecto de la actividad física de casi dos kilogramos junto con el alcance de dicha actividad, las afirmaciones sobre la masa muscular y el metabolismo basal, así como la constatación de que mantener el peso es más difícil que perderlo, proceden de la fuente [2]. El intervalo de 500 gramos a 1 kilogramo por semana, los límites inferiores de 1.200 y 1.500 kilocalorías, respectivamente, y la división en fase de pérdida de peso, fase de transición y fase de seguimiento proceden de la fuente [3]. La descripción del efecto yo-yo al volver a los hábitos anteriores procede de la fuente [4]. La línea temporal del capítulo 2 y la información sobre la frecuencia de las mediciones del capítulo 5 son una interpretación editorial y están señaladas como tal en el texto. Ninguna de las cuatro fuentes indica una cifra sobre la proporción de agua y de las reservas de carbohidratos en la pérdida de peso de la primera semana; por ello, el artículo no incluye deliberadamente ninguna. Los datos del producto proceden de las páginas de productos de mybody®x, consultadas el 5 de agosto de 2026.

Certificado / sello de calidad de mybody®x (MYBODY Lab GmbH)

Equipo editorial y especializado de mybody®x

Metabolismo energético Ciencia de la nutrición Nutrigenética

Este artículo fue elaborado y revisado por el equipo editorial y especializado de mybody®x. El equipo reúne conocimientos especializados en nutrigenética, microbioma y ciencias intestinales, interpretación de análisis de sangre, nutrición y diagnóstico de laboratorio.

Publicado el 5 de agosto de 2026 · Última actualización: 5 de agosto de 2026

Aviso médico: Este artículo tiene fines informativos generales y no sustituye el asesoramiento, el diagnóstico ni el tratamiento médicos. Una ingesta energética inferior a los límites indicados debe realizarse bajo supervisión médica. En caso de enfermedades preexistentes, durante el embarazo y la lactancia, en la edad avanzada, así como si existen antecedentes de trastornos de la conducta alimentaria, la pérdida de peso debe estar supervisada por un médico.

Certificado / sello de calidad de mybody®x (MYBODY Lab GmbH)

Publicaciones recientes

Mostrar todo

Personalisierte Ernährung nach DNA: was dahintersteckt

Personalisierte Ernährung nach DNA: was dahintersteckt Das Wichtigste in Kürze Personalisierte Ernährung heißt: Empfehlungen, die aus deinen eigenen Daten abgeleitet sind statt aus dem Durchschnitt. Eine DNA-Analyse ist einer von mehreren Wegen dorthin – sie zeigt, wie Nährstoffbedarf, Stoffwechsel und...

Seguir leyendo

Wassereinlagerungen einordnen: woher sie kommen und wann sie zählen

Wassereinlagerungen einordnen: woher sie kommen und wann sie zählen Das Wichtigste in Kürze Abends sitzen die Socken ab, der Ring geht schwerer vom Finger, die Waage zeigt zwei Kilogramm mehr als gestern. Das ist selten Fett und meistens Flüssigkeit, die...

Seguir leyendo

Ernährungsplan zum Abnehmen ab 50: so sieht ein guter Tag aus

Ernährungsplan zum Abnehmen ab 50: so sieht ein guter Tag aus Das Wichtigste in Kürze Ein Ernährungsplan, der mit dreißig funktioniert hat, kann ab fünfzig ins Leere laufen. Nicht weil die Disziplin nachgelassen hätte, sondern weil sich die Ausgangslage verschoben...

Seguir leyendo