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Entender los tests genéticos: la diferencia entre el ADN y los genes explicada de forma sencilla

Lo más importante en resumen

La pregunta central puede responderse en dos frases: el ADN es la sustancia química que transmite toda tu información genética: una larga doble hebra formada por miles de millones de componentes. Un gen es una sección concreta de esta hebra que contiene instrucciones específicas para tu organismo, por ejemplo, para el color de los ojos o el procesamiento de un nutriente. Un test genético analiza específicamente estas secciones para proporcionar información relevante para la salud.

Lo mejor es leer este artículo como una lista de comprobación, de arriba abajo. Primero aclaramos los conceptos de ADN y gen, mostramos la diferencia decisiva, explicamos cómo funciona un test genético en el laboratorio y contextualizamos qué expectativas son realistas.

ADN y gen comparados directamente

Antes de entrar en detalles, resulta útil tener una primera visión general. La siguiente tabla resume de forma concisa las principales características distintivas.

Rasgo ADN Gen
Definición Ácido desoxirribonucleico: la sustancia química que transmite la herencia Unidad funcional del ADN con instrucciones específicas
Alcance Todo el material genético (genoma), unos 3.000 millones de pares de bases en los seres humanos Entre 20.000 y 25.000 genes en el genoma humano
Estructura Doble hélice formada por dos hebras largas Sección de una de las dos hebras
Función Almacenamiento y transmisión de toda la información genética Instrucciones para producir una proteína o una molécula de ARN
Analogía El libro de cocina completo Una sola receta del libro de cocina
Análisis en el test La secuenciación del genoma completo registra todo el ADN. El test genético analiza de forma específica determinadas secciones de los genes (SNP).

Del ADN al gen y de este a la proteína

Tu cuerpo funciona siguiendo una jerarquía clara. El ADN constituye la base. A partir de él se leen genes individuales. Estos genes, a su vez, controlan la producción de proteínas, y las proteínas determinan en última instancia el aspecto y el funcionamiento de tu cuerpo.

Paso 1

ADN

Toda la información genética almacenada en cada célula del cuerpo.

Paso 2

Gen

Una sección específica con las instrucciones para una función.

Paso 3

Proteína

El producto final: enzimas, mensajeros químicos o componentes estructurales para el organismo.

Paso 4

Rasgo

Característica visible, como el metabolismo, el color de los ojos o la predisposición.

¿Qué es el ADN?

ADN significa ácido desoxirribonucleico. Es la sustancia química almacenada en prácticamente todas las células del cuerpo y contiene toda la información genética. El ADN es la base de toda la vida: determina qué proteínas produce tu cuerpo y, por tanto, cómo está formado y cómo funciona tu metabolismo.

La doble hélice como medio de almacenamiento

El ADN está formado por dos largas cadenas que se enrollan una alrededor de la otra como una escalera de caracol, formando una doble hélice. Cada cadena es una sucesión de componentes químicos llamados nucleótidos. Hay cuatro nucleótidos diferentes: adenina (A), timina (T), citosina (C) y guanina (G). El orden de estas cuatro letras constituye el código genético. En una sola célula humana hay ADN con una longitud aproximada de dos metros; teniendo en cuenta que el cuerpo contiene unos 37 billones de células, la cantidad de información es prácticamente inimaginable.

Las dos cadenas del ADN tienen una estructura complementaria. La adenina siempre se une a la timina y la citosina siempre se une a la guanina. Esta regla de apareamiento permite que el ADN se duplique durante la división celular. Cada una de las dos cadenas sirve de molde para una cadena nueva complementaria. Así, la información genética se transmite de forma fiable a las células hijas.

Cromosomas: el empaquetado del ADN

El ADN de tu cuerpo sería demasiado largo para caber en una célula si estuviera extendido como un solo hilo. Por eso se empaqueta de forma compacta. Junto con unas proteínas llamadas histonas, el ADN se enrolla formando estructuras complejas: los cromosomas. La mayoría de las células del cuerpo humano contiene 46 cromosomas, es decir, 23 pares. Cada par está formado por un cromosoma procedente de la madre y otro del padre.

Los primeros 22 pares se denominan autosomas. El par 23 está formado por los cromosomas sexuales: en las mujeres, dos cromosomas X; en los hombres, un cromosoma X y uno Y. El conjunto del ADN de todos los cromosomas forma el genoma humano. El Proyecto Genoma Humano, que se desarrolló entre 1990 y 2003, logró descifrar por primera vez gran parte de este genoma.

Idea clave: El ADN es el almacén físico de toda la información genética. Está presente en cada célula del cuerpo, consta de miles de millones de componentes y está organizado en 46 cromosomas. Sin embargo, el ADN es solo el medio de almacenamiento; las instrucciones propiamente dichas se encuentran en secciones individuales de esta larga cadena.

¿Qué es un gen?

Un gen es una sección definida del ADN que forma una unidad funcional específica. Los genetistas definen un gen como la unidad más pequeña de la herencia que contiene una información determinada. En la mayoría de los casos, esta información consiste en las instrucciones para fabricar una proteína. Sin embargo, algunos genes también codifican moléculas de ARN funcionales que desempeñan funciones en la propia célula.

De la secuencia del ADN a la molécula funcional

El proceso mediante el cual la información de un gen se convierte en una función se denomina expresión génica. Primero, el ADN se transcribe en ARN mensajero (ARNm). Este ARNm sale del núcleo celular y llega a los ribosomas, las fábricas de proteínas de la célula. Allí, la secuencia de bases se traduce en una secuencia de aminoácidos; la molécula resultante es una proteína.

Un solo gen puede estar compuesto por varios miles de pares de bases. Se estima que el ADN humano contiene entre 20.000 y 25.000 genes codificantes de proteínas. Puede parecer poco en comparación con los tres mil millones de pares de bases, pero estos genes son responsables de toda la compleja bioquímica del organismo. Además, un gen puede transcribirse de distintas maneras, de modo que a partir de un solo gen pueden surgir varias variantes de proteínas.

Regiones reguladoras y ADN no codificante

No todos los segmentos del ADN son genes. De hecho, solo entre el 1 y el 2 % del ADN humano codifica directamente proteínas. Durante mucho tiempo, la parte considerablemente mayor del ADN se conoció como «ADN basura». Hoy sabemos que estas secciones no codificantes contienen importantes elementos de control y regulación. Determinan cuándo se activa un gen y con qué intensidad se transcribe.

Estas regiones reguladoras son tan relevantes para las pruebas genéticas como los propios genes. Una alteración en la región promotora de un gen —es decir, en el interruptor situado justo delante del gen— puede tener el mismo efecto que una alteración dentro del gen. Por eso, algunas pruebas genéticas analizan específicamente estas regiones de control para comprender qué grado de actividad tiene un gen determinado.

Idea clave: Un gen es una sección concreta y funcional del ADN que, por lo general, contiene las instrucciones para fabricar una proteína. Los seres humanos poseen aproximadamente entre 20.000 y 25.000 genes que, junto con las secciones reguladoras del ADN, controlan la compleja interacción del organismo.

ADN frente a gen: las diferencias más importantes

La diferencia fundamental entre el ADN y un gen puede ilustrarse con una analogía sencilla: el ADN es el libro de cocina completo y el gen es una sola receta. El libro de cocina contiene todas las recetas que puedas necesitar. Sin embargo, la receta individual te indica qué ingredientes necesitas para preparar un plato concreto y cómo hacerlo.

Cantidad vs. calidad

El ADN comprende la totalidad cuantitativa. Es largo, extenso y, además de los genes, contiene grandes regiones no codificantes. Un gen, en cambio, está definido cualitativamente: tiene una posición inicial y final específicas en el ADN y una función claramente asignada. Cuando los investigadores hablan de un gen, no se refieren simplemente a cualquier segmento de ADN, sino a una unidad definida biológicamente cuya función ha sido demostrada.

Estructura frente a función

Otra diferencia importante reside en la relación entre estructura y función. El ADN en su conjunto es principalmente un medio de almacenamiento. Su estructura física —la doble hélice— está optimizada para almacenar y replicar la información de forma estable y sin errores. Un gen es principalmente una unidad funcional. Su secuencia determina qué proteína se produce y, por tanto, qué reacción bioquímica tiene lugar en la célula.

En concreto, esto significa que, si secuencias tu ADN, obtienes la secuencia de todas las bases. Se trata de cantidades ingentes de datos. Cuando realizas un test genético, analizas específicamente determinados genes o variantes dentro de ellos. El test genético no te proporciona información sobre todo el ADN, sino que se centra en las secciones relevantes para tu pregunta.

Todas las células son iguales; la expresión génica es diferente

Cada célula del cuerpo —ya sea una célula cutánea, nerviosa o hepática— contiene el mismo ADN. Sin embargo, estas células tienen un aspecto completamente distinto y cumplen funciones diferentes. La razón radica en la expresión génica. No todos los genes están activos en todas las células. Una célula hepática expresa genes distintos de los de una célula nerviosa. El ADN permanece igual; los genes utilizados cambian.

Esta diferenciación es un aspecto fundamental para comprender los tests genéticos. Un test genético analiza la secuencia de ADN subyacente. Es decir, te indica qué variante de un gen tienes. Sin embargo, no necesariamente te indica hasta qué punto está activo ese gen en un tejido concreto en ese momento. Para muchas cuestiones relacionadas con la salud, la información sobre la secuencia es suficiente, ya que determinadas variantes están asociadas de forma sólida con características o riesgos.

Afirmación seria frente a señal de alerta en proveedores de tests

Afirmación seria Señal de alerta
«El test analiza variantes genéticas específicas (SNP) cuya relación está científicamente demostrada». «El test lee todo tu material genético y te dice todo sobre tu futuro».
«Los resultados muestran predisposiciones, no diagnósticos». «Descubre qué enfermedades desarrollarás con total certeza».
«Los resultados se analizan en un laboratorio certificado en Alemania». «Envía tu muestra al extranjero; no se proporciona información sobre el laboratorio».
«La protección de datos y el cumplimiento del RGPD se explican de forma transparente». «Tus datos de ADN se comparten con socios, sin una opción clara para excluirte».

¿Qué es un test genético y cómo funciona?

Un test genético es un análisis de laboratorio que examina específicamente determinadas regiones de tu ADN. El objetivo es encontrar variantes, también denominadas mutaciones o polimorfismos, relacionadas con determinados rasgos, vías metabólicas o riesgos para la salud. Por lo general, un test genético no secuencia todo tu genoma, sino que se centra en genes o marcadores genéticos predefinidos.

La muestra: saliva, sangre o hisopo

La base de todo test genético es una muestra biológica que contiene ADN humano. Los tipos de muestra más habituales son la saliva, una gota de sangre o un hisopo de la mucosa bucal. Los tests de saliva son especialmente habituales porque la toma de muestras es sencilla y no invasiva. La saliva contiene suficientes células de la mucosa bucal para aislar el ADN. La calidad del ADN es totalmente suficiente para la mayoría de los métodos de análisis.

En el laboratorio se extrae el ADN de la muestra. Esto significa que se rompen las células, se eliminan las proteínas y las grasas, y se aísla el ADN puro. A continuación, el ADN se amplifica para disponer de material suficiente para el análisis. Este paso se denomina amplificación y normalmente se realiza mediante una reacción en cadena de la polimerasa (PCR).

SNP: los cambios de letras que pueden cambiarlo todo

La mayoría de los test genéticos para consumidores analizan los llamados SNP (polimorfismos de un solo nucleótido, pronunciado «snips»). Un SNP es una posición del ADN en la que la secuencia de letras difiere entre distintas personas. Por ejemplo, en lugar de una adenina (A), puedes tener una guanina (G). Estas diferencias de una sola letra son la forma más frecuente de variación genética en los seres humanos.

Se conocen más de 600 millones de SNP en el genoma humano (National Center for Biotechnology Information, dbSNP). No todos los SNP tienen un efecto sobre la salud. Muchos se encuentran en regiones no codificantes o no modifican la proteína. Sin embargo, otros SNP pueden alterar la función de una enzima, influir en el procesamiento de un nutriente o modificar el riesgo de determinadas enfermedades. Un test genético analiza específicamente aquellos SNP para los que los estudios científicos han demostrado una relación verificable.

Genotipado frente a secuenciación

Existen dos métodos básicos de análisis que conviene distinguir. El genotipado comprueba qué variantes están presentes en posiciones predefinidas del genoma. Es rentable y proporciona datos suficientes para la mayoría de las cuestiones relacionadas con la salud y el metabolismo. La secuenciación, en cambio, lee realmente la secuencia de las letras del ADN, ya sea para genes individuales (secuenciación de panel), para todo el exoma (secuenciación del exoma) o para todo el genoma (secuenciación del genoma completo).

La mayoría de las pruebas genéticas directas para consumidores utilizan chips de genotipado. Estos chips contienen millones de sondas que analizan simultáneamente miles de SNP. El resultado es un conjunto de datos con tus genotipos en esas posiciones específicas. Para preguntas como «¿Cómo metabolizo la vitamina D?» o «¿Soy genéticamente intolerante a la lactosa?», este método cuenta con fundamento científico y está probado en la práctica.

Idea clave: Una prueba genética analiza de forma específica determinados genes o variantes genéticas (principalmente SNP) en tu ADN. No proporciona la secuencia completa de tu genoma, sino información focalizada sobre predisposiciones respaldadas por evidencia científica.

¿Por qué es importante esta diferencia para tu salud?

Comprender la diferencia entre el ADN y un gen no es una sutileza académica. Tiene consecuencias directas en la forma de interpretar las pruebas genéticas y en las expectativas que depositas en sus resultados. Si sabes que una prueba genética analiza segmentos específicos de genes y no todo el ADN, queda claro que la prueba solo puede responder a las preguntas para las que fue diseñada.

Genética del metabolismo: por qué el mismo café afecta de forma distinta a cada persona

Un ejemplo ilustrativo es el metabolismo de la cafeína. La enzima CYP1A2 es producida por el gen del mismo nombre, CYP1A2. Las personas con una determinada variante de este gen producen una enzima más rápida. Metabolizan la cafeína con mayor rapidez y a menudo toleran más café. Las personas con una variante más lenta sienten los efectos del café durante más tiempo y con mayor intensidad, y un consumo elevado podría aumentar su riesgo cardiovascular. Una prueba genética puede identificar esta variante. Sin embargo, no puede decirte cuánta cafeína metabolizas concretamente hoy, porque en ello también influyen el estilo de vida, la duración del consumo y otros genes.

Nutrigenética: cómo influyen tus genes en tus necesidades de nutrientes

La nutrigenética estudia la interacción entre los genes y la alimentación. Por ejemplo, el gen del receptor de la vitamina D (VDR) influye en la eficiencia con la que el organismo absorbe la vitamina D de los alimentos o de la luz solar y la convierte en su forma activa. Las personas con determinadas variantes del VDR podrían necesitar cantidades más elevadas para alcanzar el mismo nivel en sangre. Según la Sociedad Alemana de Nutrición (DGE), aproximadamente el 30 por ciento de los adultos en Alemania presenta un estado insuficiente de vitamina D. En una parte de estos casos, la genética desempeña un papel decisivo.

Otro ejemplo es el gen MTHFR, que codifica una enzima que activa el folato (vitamina B9). Una variante frecuente reduce la actividad enzimática entre un 30 y un 40 por ciento. Las personas afectadas podrían beneficiarse más del folato ya activado (5-MTHF) presente en los complementos alimenticios. Una prueba genética permite identificar esta predisposición y adoptar una estrategia nutricional más específica.

Farmacogenética: cómo los genes regulan el efecto de los medicamentos

La farmacogenética estudia cómo las variantes genéticas influyen en el efecto y la tolerabilidad de los medicamentos. El sistema enzimático del citocromo P450, compuesto por varios genes como CYP2D6, CYP2C19 o CYP3A4, es responsable de la descomposición de la mayoría de los medicamentos. Según la variante genética, una persona puede ser metabolizadora lenta, normal o ultrarrápida. Esto tiene consecuencias clínicas directas para determinados psicofármacos, anticoagulantes o medicamentos para la protección gástrica. La Comisión de Medicamentos de la Asociación Médica Alemana (AkdÄ) recomienda actualmente pruebas genéticas antes de recetar algunos medicamentos.

Es importante saberlo: una prueba genética muestra tu predisposición genética. No sustituye la decisión médica sobre la medicación ni la dosis. Sin embargo, puede aportar información adicional valiosa que puede tenerse en cuenta en la conversación con tu médica o médico.

Idea clave: La diferencia entre ADN y gen te ayuda a entender que una prueba genética responde a preguntas específicas, por ejemplo, sobre el metabolismo, las necesidades de nutrientes o la respuesta a los medicamentos. No ofrece una previsión completa de tu salud, sino información específica sobre predisposiciones.

Así aplica mybody® estos criterios

Una vez aclarados los conceptos básicos —el ADN como portador, los genes como unidades funcionales y las pruebas genéticas como análisis específicos— surge la pregunta: ¿Cómo reconoces a un proveedor serio? Los siguientes criterios te ayudarán a evaluarlo. A continuación, te mostramos cómo mybody® (MYBODY Lab GmbH) cumple estos estándares.

Criterios de calidad para las pruebas genéticas en resumen

  • Ubicación y certificación del laboratorio: Análisis en un laboratorio acreditado de Alemania o de la UE.
  • Protección de datos: Tratamiento conforme al RGPD, sin compartir datos con terceros sin consentimiento.
  • Base científica: Las afirmaciones se basan en estudios revisados por pares, no en especulaciones.
  • Contexto médico: Diferenciación clara entre predisposición y diagnóstico.
  • Comprensibilidad: Los resultados se presentan de forma comprensible para personas no expertas, sin simplificar en exceso la terminología especializada.

mybody® aplica estos criterios con un equipo interdisciplinario de especialistas. El análisis se realiza en un laboratorio con certificación ISO en Alemania. Todas las muestras se tratan de forma seudonimizada, lo que significa que los datos de ADN no pueden vincularse directamente con tu nombre. La transmisión de datos está cifrada mediante SSL. Los productos de mybody® se ofrecen al público general desde 2022; la empresa está activa desde 2016 y cuenta con más de 11.000 usuarios.

El equipo especializado incluye expertos en nutrigenética, microbioma y ciencias intestinales, interpretación de análisis de sangre, nutrición y diagnóstico de laboratorio. Cada informe se revisa por especialistas antes de que puedas acceder a él. Los contenidos del portal de salud se actualizan continuamente para tener en cuenta los nuevos conocimientos científicos.

Prueba de ADN de mybody® – VitalCheck Complete

VitalCheck Complete es el paquete de análisis integral de mybody®. Combina la genotipificación del ADN con un análisis de sangre completo. Obtendrás información sobre tu metabolismo de nutrientes (vitamina D, vitaminas del grupo B, omega-3, hierro y antioxidantes), sobre predisposiciones genéticas a intolerancias alimentarias (lactosa, gluten e histamina) y sobre tus necesidades individuales de micronutrientes.

Tipo de muestra: saliva y sangre (punción dactilar) · Tiempo de procesamiento: análisis de ADN, 15–25 días laborables; análisis de sangre, 3–5 días laborables · Precio: consulta la página actual del producto

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Nota: comprueba el precio y la disponibilidad en la página del producto antes de realizar el pedido.

¿Qué prueba se adapta a cada objetivo?

No todas las pruebas son adecuadas para todas las preguntas. La decisión depende de si quieres aclarar una predisposición concreta u obtener una visión integral de tu estado de salud.

Una prueba de ADN por sí sola proporciona información sobre predisposiciones genéticas. Te indica qué variantes tienes. Un análisis de sangre por sí solo muestra el estado actual de tu organismo, por ejemplo, el nivel de vitamina D en sangre. Sin embargo, no te indica si tu nivel bajo se debe a un aporte insuficiente o a una peor utilización determinada genéticamente.

La combinación de ambos ofrece más información. Si el análisis de sangre muestra una deficiencia y la prueba de ADN revela al mismo tiempo una predisposición a una activación reducida, sabrás que un aporte normal podría no ser suficiente para ti. Necesitarás dosis más altas u otra forma del nutriente. Esta combinación de fenotipo (valor sanguíneo) y genotipo (predisposición genética) se denomina análisis multimodal en el ámbito especializado.

Para preguntas meramente informativas como «¿Soy genéticamente intolerante a la lactosa?» o «¿Cómo metabolizo la cafeína?», una prueba de ADN específica es totalmente suficiente. Para una estrategia integral de nutrición y salud, la combinación de un análisis de ADN y un análisis de sangre es mucho más reveladora. El VitalCheck Complete de mybody® se desarrolló precisamente para este enfoque combinado.

Limitaciones de las pruebas genéticas

Un test genético es una herramienta potente, pero no una solución milagrosa. Para interpretar correctamente los resultados, debes entender qué puede hacer un test y qué no puede hacer.

La predisposición no es el destino

La principal limitación reside en la naturaleza de la información genética. Un test genético te muestra predisposiciones. No indica si una enfermedad llegará a manifestarse realmente. La mayoría de las enfermedades son multifactoriales; es decir, intervienen conjuntamente los genes, el estilo de vida, el entorno y el azar. Un riesgo genético elevado de diabetes no significa que vayas a desarrollar diabetes. Significa que tu estilo de vida desempeña un papel más importante que en el caso de alguien sin esta predisposición.

No se conocen todos los genes

Aunque la ciencia ha cartografiado en gran medida el genoma humano, la función de muchos genes y variantes aún no está clara. Un test genético analiza los genes sobre los que actualmente existe evidencia. Sin embargo, hay regiones del genoma cuyo significado solo se comprenderá en los próximos años. Un resultado negativo —es decir, la ausencia de una variante de riesgo conocida— no excluye por completo un riesgo.

Un test genético no sustituye un diagnóstico médico

Un test genético no es un procedimiento de diagnóstico médico. Proporciona información que puede ser valiosa al hablar con profesionales sanitarios. Ante problemas de salud o para evaluar riesgos de enfermedad, el asesoramiento médico sigue siendo y será el estándar de oro. El test no sustituye una consulta médica, un análisis de sangre en el contexto clínico ni las pruebas de diagnóstico por imagen.

Idea clave: Un test genético muestra predisposiciones, no destinos. No sustituye un diagnóstico médico ni tiene en cuenta los factores ambientales. Los resultados son una pieza para comprender mejor tu cuerpo, no una guía de actuación independiente.

Conclusión

La diferencia entre el ADN y un gen es fundamental para comprender los análisis de salud modernos. El ADN es el almacén completo de tu información genética: largo, complejo y presente de forma idéntica en cada célula de tu cuerpo. Un gen es una sección concreta y funcional de ese ADN que contiene una instrucción específica para tu organismo. Un test genético analiza específicamente estas secciones para hacer visibles las predisposiciones relacionadas con el metabolismo, las necesidades de nutrientes y las características de salud.

Si te interesa hacerte un test genético, presta atención a la certificación del laboratorio, la protección de datos y el respaldo científico. Proveedores serios como mybody® (MYBODY Lab GmbH) trabajan con laboratorios alemanes certificados, seudonimizan las muestras y diferencian claramente las predisposiciones de los diagnósticos. La combinación de un análisis de ADN y un análisis de sangre ofrece la imagen más completa, porque los genes muestran el potencial y los valores sanguíneos, el estado actual.

Nuestra recomendación concreta: Empieza con VitalCheck Complete si buscas una visión integral de tu predisposición genética y de tu estado actual de nutrientes. El test combina la genotipificación del ADN con un análisis de sangre y te proporciona un informe completo revisado por especialistas.

Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo un test genético que un test de ADN?
¿Cuántos genes tiene una persona?
¿Puede un test genético predecir enfermedades?
¿Están seguros mis datos de ADN cuando me hago un test genético?
¿Cuál es la diferencia entre la genotipificación y la secuenciación completa del genoma?
¿Necesito un médico para hacerme un test genético?
¿Cambian mis genes a lo largo de la vida?
¿Por qué mi resultado del test genético difiere del de mi hermana?

Comprende tu herencia genética con mybody®

Si quieres saber qué predisposiciones genéticas influyen en tu metabolismo y en tus necesidades nutricionales, VitalCheck Complete es el punto de partida más completo. Al combinarlo con un análisis de sangre, no solo obtienes información genética, sino también una visión actual del estado de tu organismo.

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Fuentes

  1. Instituto Nacional de Investigación del Genoma Humano (NHGRI). Datos sobre el Proyecto Genoma Humano. genome.gov
  2. Centro Nacional de Información Biotecnológica (NCBI). Base de datos dbSNP. ncbi.nlm.nih.gov/snp
  3. Sociedad Alemana de Nutrición (DGE). Valores de referencia para la ingesta de nutrientes: vitamina D. dge.de
  4. Comisión de Medicamentos de la Asociación Médica Alemana (AkdÄ). Farmacogenética: una guía para la práctica clínica. akdae.de
  5. Instituto Robert Koch (RKI). Estudio sobre la salud de los adultos en Alemania (DEGS1) – Vitamina D. rki.de
  6. Ministerio Federal de Educación e Investigación (BMBF). Investigación del genoma humano en Alemania. bmbf.de
  7. Reglamento (UE) 2016/679 (RGPD). Reglamento General de Protección de Datos. eur-lex.europa.eu

Las afirmaciones médicas y científicas de este artículo se basan en las fuentes mencionadas [1]–[7]. Las estadísticas sobre el estado de la vitamina D se refieren a los valores de referencia de la DGE y a los datos del RKI [3][5]. La información sobre los productos de mybody® (precios, tiempos de procesamiento y tipos de muestras) procede de las páginas oficiales de productos de mybody-x.com y debe verificarse allí antes de su publicación.

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Este artículo ha sido investigado y redactado por el equipo editorial y especializado de mybody®. Nuestro contenido se basa en los conocimientos científicos actuales y se actualiza periódicamente. Descubre más sobre nuestro equipo y nuestros estándares de calidad en la página de autores.

Publicado: 27 de julio de 2026 · Última actualización: 27 de julio de 2026

Nota: El contenido de este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento médico ni diagnóstico. Si presentas problemas de salud o tienes preguntas sobre riesgos de enfermedades, consulta a una médica o un médico.
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