Hazte una prueba de intolerancia a la lactosa y obtén por fin claridad
¿Te resulta familiar? Después de comer, ¿sueles tener gases, dolor abdominal o incluso diarrea? Detrás de ello podría haber una intolerancia a la lactosa. La forma más sencilla de averiguarlo es realizar un test de intolerancia a la lactosa específico. Puede darte rápidamente la certeza de si los productos lácteos son realmente los culpables y mostrarte el camino hacia un mayor bienestar digestivo.
Aprende a interpretar tus síntomas: el primer paso hacia la claridad

¿Te sientes mal con frecuencia después de beber un vaso de leche, comer un trozo de queso o tomar un yogur? Ese gorgoteo en el abdomen y la sensación de hinchazón pueden afectar realmente a tu día a día y quitarte el placer de comer. Pero, desde luego, no eres la única persona. Muchas personas conocen estos síntomas sin sospechar que la causa podría ser una intolerancia a la lactosa.
La causa de las molestias es bastante sencilla. A tu cuerpo le falta una ayuda importante: la enzima lactasa. Su función es descomponer el azúcar de la leche (lactosa) para que el intestino pueda aprovecharlo. Sin embargo, cuando hay poca lactasa, el azúcar de la leche continúa sin digerir hasta el intestino grueso.
Allí, las bacterias intestinales se abalanzan sobre él, lo que provoca procesos de fermentación. En ellos se generan gases y otras sustancias que desencadenan las molestias típicas.
Los signos más frecuentes: ¿te reconoces en ellos?
A menudo, tu cuerpo envía señales bastante claras. Quizá algunas de ellas te resulten familiares:
- Gases y abdomen hinchado: Poco después de consumir productos lácteos, sientes el abdomen lleno y tenso.
- Dolor abdominal y calambres: Puede ir desde una ligera sensación de tirón hasta dolores realmente desagradables y espasmódicos.
- Diarrea: Una reacción frecuente son las heces acuosas, porque el azúcar de la leche no digerido atrae agua al intestino.
- Náuseas: A veces el malestar abdominal también afecta al estómago y provoca sensación de náuseas.
Es importante saber que estos síntomas no tienen por qué aparecer de inmediato. A veces pasan entre 30 minutos y dos horas hasta que se manifiestan los primeros signos.
Un patrón recurrente es la pista decisiva. Si notas que estas molestias aparecen una y otra vez después de comer determinados alimentos, deberías investigarlo sin falta.
Por qué es tan importante hacerse una prueba
La eterna incertidumbre de qué comida ha vuelto a causar las molestias resulta sencillamente agotadora. Una prueba fiable, como un análisis de sangre para hacer en casa de mybody-x, pone fin a esta incertidumbre. Te da una respuesta clara y la posibilidad de adaptar por fin tu alimentación de forma específica. En lugar de renunciar a todo tipo de alimentos por si acaso, sabrás exactamente a qué atenerte.
En Alemania, la intolerancia a la lactosa está muy extendida. Aproximadamente el 15 % de la población presenta la forma primaria, es decir, de origen genético. Esto significa que alrededor de 12,5 millones de personas viven con ella. Hoy en día, el diagnóstico puede realizarse con gran seguridad mediante pruebas genéticas que detectan una predisposición específica en el gen de la lactasa. Puedes leer más sobre los fundamentos de la intolerancia a la lactosa en imd-berlin.de.
Con estos conocimientos, por fin podrás tomar decisiones conscientes y volver a disfrutar de la comida sin preocupaciones.
Cómo realizar una prueba de intolerancia a la lactosa: estos son los métodos
¿Tienes la sensación de que los productos lácteos son la causa de tus molestias? Ahora quieres salir de dudas por fin. Pero ¿qué prueba es la adecuada para ti? Hay varias formas de detectar con seguridad una intolerancia a la lactosa, y cada método tiene sus particularidades, ventajas y desventajas.
Veamos con más detalle las opciones más habituales, para que sepas qué te espera y puedas tomar una buena decisión. Los métodos más conocidos son la prueba de H2 en el aliento con el médico, la clásica prueba de tolerancia a la lactosa (también con el médico) y la moderna prueba genética en sangre, que puedes realizar fácilmente desde casa. Se diferencian sobre todo en lo que miden: tu reacción inmediata a la lactosa o tu predisposición genética de por vida.
La prueba de H2 en el aliento en la consulta médica
La prueba de hidrógeno (H2) en el aliento es un método muy extendido que puedes realizar en la mayoría de las consultas de gastroenterología o con tu médico de cabecera. El procedimiento no es complicado, pero requiere algo de tiempo y una buena preparación por tu parte.
Por lo general, debes acudir a la cita en ayunas y evitar ciertos alimentos desde el día anterior. En la consulta bebes una cantidad medida de lactosa disuelta en agua. Después, durante varias horas, se mide periódicamente el contenido de hidrógeno del aire que exhalas.
La idea es ingeniosa: cuando falta la enzima lactasa, la lactosa llega sin digerir al intestino grueso. Allí las bacterias la descomponen. Durante este proceso se produce, entre otras cosas, gas hidrógeno. El gas atraviesa la pared intestinal y pasa a la sangre, luego llega a los pulmones y finalmente se exhala. Si el nivel de H2 en el aire que exhalas aumenta considerablemente, es una señal clara de intolerancia.
Es importante saberlo: Por lo general, la prueba dura de dos a tres horas y puede provocar precisamente los síntomas que quieres evitar, como gases, calambres abdominales o diarrea. Te exponen deliberadamente a una dosis elevada de lactosa. Para muchas personas, esta es una desventaja decisiva.
Esta infografía muestra cómo se realiza la prueba, en la que se mide la concentración de hidrógeno en el aire exhalado para comprobar qué tan bien se digiere la lactosa.

La imagen lo deja claro: aquí se mide la reacción directa del organismo a la lactosa. Esto convierte la prueba en un método habitual, aunque también requiere mucho tiempo y suele resultar desagradable.
La prueba clásica de tolerancia a la lactosa
Otro método médico es la prueba de tolerancia a la lactosa, en la que el nivel de azúcar en sangre ocupa un papel central. También en este caso bebes en ayunas una solución de prueba con lactosa. Antes y después, a intervalos establecidos, te extraen sangre para determinar el nivel de glucosa.
Si tu organismo puede descomponer la lactosa con normalidad, se forman los azúcares simples glucosa y galactosa. La glucosa hace que aumente tu nivel de azúcar en sangre. Sin embargo, si este aumento no se produce, es un indicio claro de que la lactosa no se ha descompuesto y, por tanto, existe una intolerancia. Al igual que la prueba de aliento, este método también puede provocar las molestias digestivas típicas.
El análisis genético de sangre como alternativa segura desde casa
Un método mucho más moderno y agradable para la mayoría de las personas es el análisis genético de sangre. En lugar de observar cómo reacciona tu organismo a la lactosa en un día concreto, esta prueba va directamente a la raíz del problema: tu ADN. Analiza si llevas la predisposición genética a la intolerancia primaria a la lactosa —la forma más frecuente—.
Para ello solo necesitas una diminuta muestra de sangre, que puedes obtener de forma muy sencilla y discreta en casa, por ejemplo, con el test de intolerancias alimentarias de mybody-x.
Las ventajas son evidentes:
- Sin preparación: No tienes que estar en ayunas ni cambiar tu alimentación.
- Sin síntomas: Como no consumes lactosa, tampoco se provocan molestias.
- Validez de por vida: Tu resultado genético no cambia. Es una respuesta única y permanente.
- Comodidad: Puedes hacerte la prueba cuando te venga bien, sin tener que pasar varias horas en la consulta del médico.
Cada vez más personas desean un diagnóstico claro. Un análisis de la Caja de Seguro Médico de Empleados Comerciales (KKH) mostró que el número de casos diagnosticados de intolerancia a la lactosa en Alemania ha aumentado en los últimos años. Llama la atención que las mujeres se vean afectadas aproximadamente tres veces más que los hombres. Esto pone de relieve la importancia de contar con métodos de análisis fiables y sencillos.
Resumen de los métodos de prueba para la intolerancia a la lactosa
Para facilitarte la decisión, hemos comparado directamente en una tabla las tres pruebas más habituales. Así puedes ver de un vistazo qué método se adapta mejor a ti y a tu día a día.
| Método de prueba | ¿Qué se mide? | Ventajas | Desventajas |
|---|---|---|---|
| Prueba de aliento de H2 | Hidrógeno (H2) en el aire espirado después de administrar lactosa | Muy extendida, cubierta por los seguros médicos | Provoca síntomas, lleva tiempo (2–3 h) y requiere preparación |
| Prueba de tolerancia a la lactosa | Nivel de glucosa en sangre después de administrar lactosa | Método médico habitual, cubierto por los seguros médicos | Provoca síntomas, requiere varias extracciones de sangre y lleva tiempo |
| Análisis genético de sangre (p. ej., mybody-x) | Predisposición genética (ADN) a la intolerancia primaria a la lactosa | Sin síntomas, sin preparación, cómodo desde casa, resultado válido de por vida | Mide la predisposición, no la forma secundaria (adquirida) |
Un test genético te proporciona una respuesta clara y permanente. Con esta base, puedes adaptar tu alimentación de forma segura y sostenible, sin vivir constantemente con la incertidumbre.
¿Te gustaría saber más sobre cómo reconocer y comprobar por ti mismo la intolerancia a la lactosa? En nuestro portal de salud encontrarás mucha más información valiosa y consejos prácticos.
Por qué un análisis genético de sangre ofrece la respuesta más segura

Imagina que pudieras resolver de una vez y para siempre, con una única muestra diminuta, una pregunta que quizá te atormenta desde hace años. Se acabaron las visitas repetidas al médico, las pruebas desagradables que incluso pueden provocar tus síntomas y las eternas dudas después de cada comida. Ahí reside la ventaja decisiva de un test genético de intolerancia a la lactosa como el que ofrece mybody-x.
Este método moderno aborda el problema directamente desde la raíz: tu ADN. En lugar de ofrecer solo una instantánea de tu digestión actual, como hace la prueba de aliento de H2, el test genético revela tu predisposición innata. Obtienes una respuesta clara, científicamente fundamentada y, sobre todo, válida de por vida.
Lo que tu gen de la lactasa revela sobre ti
En el centro se encuentra el gen de la lactasa, o, abreviado, el gen LCT. Puedes imaginarlo como el plano para fabricar la enzima lactasa. En la mayoría de las personas, al igual que en casi todos los mamíferos, la actividad de este gen disminuye de forma natural después de la lactancia. Desde el punto de vista biológico, esto tiene todo el sentido, porque a partir de entonces la leche deja de ser la principal fuente de alimento.
Sin embargo, en una parte de la humanidad se impuso con el tiempo una mutación genética. Esta hace que el gen LCT siga trabajando activamente incluso en la edad adulta. Esto se denomina persistencia de la lactasa. Las personas con esta variante genética pueden descomponer el azúcar de la leche sin problemas durante toda su vida.
Sin embargo, si falta esta mutación, el cuerpo va reduciendo lentamente la producción de lactasa, tal como está previsto por la naturaleza. El resultado es la intolerancia primaria a la lactosa, la forma más común en todo el mundo. Una prueba genética busca específicamente este cambio decisivo en tu ADN.
Una prueba genética es como echar un vistazo a tu manual de instrucciones personal. No solo te revela si hoy reaccionas a la lactosa, sino también por qué funciona así tu cuerpo, y eso no cambia durante el resto de tu vida.
De la muestra al resultado: así de sencillo
¿Lo mejor de este método? Es increíblemente sencillo. Con la prueba de intolerancias alimentarias mybody-x puedes realizar todo el proceso cómodamente desde casa. No tienes que pedir cita ni prepararte para una prueba que quizá te cause malestar.
Así funciona:
- Toma de muestras muy sencilla: Bastan unas gotas de sangre de la yema del dedo. El kit de prueba incluye todo lo que necesitas: una lanceta estéril, un tubo de muestra y unas instrucciones fáciles de entender.
- Análisis en un laboratorio especializado alemán: Tu muestra será analizada por expertos en un laboratorio certificado según la norma ISO en Alemania. Allí se aísla tu ADN y se examina específicamente el gen LCT en busca de la variante genética relevante.
- Un informe de resultados claro: Recibirás un informe detallado que te mostrará claramente si tienes la predisposición genética a la intolerancia primaria a la lactosa.
Este proceso no solo es cómodo, sino también extremadamente preciso. El análisis genético proporciona un resultado claro de sí o no que no se ve afectado por factores externos. Tu alimentación actual, el estrés u otros problemas digestivos no pueden falsear el resultado, como sí puede ocurrir con una prueba de aliento.
Por qué esta es la solución más sostenible para ti
En cuanto por fin tengas certeza, podrás adaptar tu alimentación de forma segura y específica. Un resultado positivo no significa que nunca más puedas consumir nada con lactosa. Significa que conoces la causa de tus molestias y que, a partir de ahora, tienes el control.
Puedes decidir conscientemente cuándo recurrir a alternativas sin lactosa y cuándo permitirte quizá una excepción con tabletas de lactasa. Esta seguridad elimina todo el estrés y la incertidumbre al comer. Ya no tienes que especular si fueron las cebollas, el pan o quizá el queso. Lo sabes.
Una prueba genética te proporciona la base para una estrategia nutricional a largo plazo que se adapte a ti y a tu cuerpo. Esa es la clave para disfrutar de un mayor bienestar y calidad de vida. Si quieres profundizar aún más en el tema, echa un vistazo a nuestro artículo sobre las causas genéticas de los problemas digestivos.
Al analizar tu intolerancia a la lactosa desde su raíz genética, haces una inversión única en una claridad duradera y sientas las bases para una vida con menos molestias.
Así de sencillo funciona el autotest mybody-x en casa
¿Has decidido obtener claridad de una vez por todas? ¡Muy bien! El autotest mybody-x está hecho precisamente para eso: puedes realizarlo sin conocimientos especializados, estrés ni una planificación de citas complicada, simplemente cuando mejor te venga. Ahora te voy a guiar y a mostrarte paso a paso lo sencillo que es realmente el camino hasta obtener tus resultados.
Muchas personas dudan ante las pruebas médicas porque temen procesos complicados o procedimientos desagradables. Precisamente por eso hemos diseñado todo el proceso para que sea lo más sencillo y seguro posible. Desde la entrega discreta de tu kit de prueba hasta el informe de resultados totalmente claro, cada paso te devuelve el control.
Tu kit de prueba llega directamente a tu domicilio
Todo comienza con tu pedido. Tu kit de prueba se envía directamente a tu domicilio en un embalaje neutro. Dentro encontrarás todo lo que necesitas para la toma de la muestra, embalado de forma ordenada e higiénica.
Esto es lo que suele incluir el kit:
- Instrucciones detalladas e ilustradas que no dejan ninguna pregunta sin respuesta
- Dos lancetas estériles para un suave pinchazo en la yema del dedo
- Un tubo de muestras para las gotas de sangre
- Un tubo de transporte y un sobre de devolución con el franqueo pagado
- Toallitas desinfectantes y tiritas
Todo está pensado para que puedas empezar de inmediato, sin tener que conseguir nada más.
La preparación lo es todo
Aunque la prueba genética no requiere ninguna dieta especial previa, hay algunos trucos sencillos para que la toma de la muestra sea totalmente fluida. Una buena preparación favorece el flujo sanguíneo y hace que el pequeño pinchazo pase casi desapercibido.
Calienta brevemente las manos: Ponlas bajo agua caliente durante unos minutos o masajéalas enérgicamente. El calor estimula la circulación y facilita mucho la obtención de las gotas de sangre necesarias.
Bebe suficiente agua: Un vaso de agua aproximadamente entre 15 y 30 minutos antes de la toma de la muestra también puede estimular el flujo sanguíneo.
Elige el dedo adecuado: Lo más recomendable son los laterales de las yemas del dedo corazón o anular. Estas zonas son menos sensibles que la yema propiamente dicha. Mi consejo: utiliza la mano con la que no escribes.
La toma de muestras, lista en pocos minutos
Ahora viene lo importante, pero no te preocupes: es mucho más sencillo de lo que parece. Coloca todos los materiales sobre una superficie limpia y respira profundamente. Las instrucciones te guiarán con seguridad en cada paso.
Primero desinfecta la zona elegida de la yema del dedo y déjala secar brevemente al aire. Después, coloca la lanceta firmemente y presiona el disparador. Solo notarás un pinchazo diminuto y rápido.
Presiona suavemente desde la base del dedo hacia la punta para formar las gotas de sangre y llena el tubo de muestra hasta la marca. Un pequeño consejo profesional: mantén la mano por debajo de la cadera; así la gravedad te ayudará.
Cuando hayas terminado, cierra el tubo, ponte una tirita en el dedo y listo. Como ves, no hay motivo para preocuparse.
Envíala al laboratorio bien embalada
Después de tomar la muestra, lo más importante es enviarla de forma segura. Introduce el tubo de muestra siguiendo las instrucciones en el material de transporte incluido. Así tu muestra llegará al laboratorio sin sufrir daños.
Solo tienes que depositar el paquete en el buzón más cercano en los próximos días. El sobre de devolución ya lleva el franqueo pagado, por lo que no tendrás costes ni molestias adicionales. Tú ya has hecho tu parte; ahora nuestros expertos se encargan del resto.
Tu muestra se analizará en nuestro laboratorio especializado con certificación ISO en Alemania. Allí, especialistas examinarán tu ADN para ofrecerte una respuesta clara y científicamente fundamentada sobre tu predisposición genética a la intolerancia a la lactosa.
Qué puedes hacer ahora
Mientras esperas tus resultados, puedes aprovechar el tiempo para aprender más sobre la relación entre la alimentación y el bienestar. Si, por ejemplo, sospechas que además de la lactosa podría haber otros alimentos responsables de tus molestias, echa un vistazo a nuestra guía completa sobre el tema análisis de sangre para detectar intolerancias alimentarias.
Decidirte por una prueba de autodiagnóstico es una señal clara de que estás tomando las riendas de tu salud. No estás solo en esto. Los datos actuales muestran que, aunque en los hospitales alemanes se registraron 538 diagnósticos hospitalarios de intolerancia a la lactosa, esta cifra solo representa la punta del iceberg. La gran mayoría de las personas afectadas reciben tratamiento ambulatorio o, como tú, encuentran respuestas mediante pruebas privadas. Aquí puedes consultar más información sobre las estadísticas.
En unos días recibirás un mensaje informándote de que tu informe de resultados personalizado ya está disponible en línea para ti, explicado de forma clara y lleno de información valiosa para tu próximo paso.
Tienes el resultado de tu prueba en tus manos… ¿y ahora qué?
Por fin ha llegado el momento: tienes en tus manos el informe de resultados de tu análisis de sangre mybody-x. Un instante que aporta claridad. Pero ¿qué significa exactamente este resultado para tu día a día, tu alimentación y tu bienestar? No te preocupes, aquí descubrirás todo lo que necesitas saber para afrontar con confianza los próximos pasos.
Un resultado positivo no es el fin del mundo, sino una verdadera oportunidad. Es la confirmación que necesitabas para encontrar la causa de tus molestias y dejarlas por fin atrás. Eso no significa que nunca más puedas comer algo delicioso. Solo significa que aprenderás a disfrutar de forma más consciente y a darle a tu cuerpo exactamente lo que tolera.
Qué significa realmente un resultado positivo
Un resultado positivo en una prueba genética de intolerancia primaria a la lactosa es bastante claro: tu ADN está programado para que, en la edad adulta, tu organismo reduzca considerablemente o incluso detenga por completo la producción de la enzima lactasa. Sin esta enzima, no puedes descomponer correctamente la lactosa, y esa es precisamente la razón de tu malestar después de consumir leche, queso o yogur.
Ahora ya lo tienes por escrito. En lugar de andar a tientas y eliminar todo tipo de alimentos por si acaso, ahora puedes actuar de forma específica.
Los primeros pasos hacia una vida más ligera
El cambio a una alimentación baja en lactosa no tiene que ser perfecto de la noche a la mañana. Empieza con pequeños ajustes, pero efectivos, para aliviar la carga de tu intestino y acostumbrarte poco a poco a la nueva situación.
- Evita las fuentes más evidentes: Al principio, elimina de forma consecuente las «tres grandes»: leche, yogur y quesos frescos como el requesón o el queso cottage. Solo con eso ya le darás a tu sistema digestivo la oportunidad de calmarse.
- Conviértete en detective de las etiquetas: Te sorprenderá descubrir dónde se esconde la lactosa. Echa un vistazo a las listas de ingredientes de los platos preparados, productos de panadería, embutidos e incluso mezclas de especias. Términos como leche en polvo, suero de leche en polvo o suero dulce en polvo son indicios claros.
- Descubre el mundo de las alternativas: Los estantes del supermercado están llenos de alternativas fantásticas. Ya sea leche de avena, almendras o soja, yogur sin lactosa o queso, simplemente prueba distintas opciones. Pronto encontrarás nuevos favoritos.
Un pequeño consejo práctico: Muchas personas con intolerancia a la lactosa toleran sorprendentemente bien pequeñas cantidades de lactosa. Los quesos curados, como el parmesano o el gouda añejo, apenas contienen lactosa debido a la maduración. Cuando hayan remitido tus molestias, puedes probar lenta y cuidadosamente para descubrir cuál es tu límite personal de tolerancia.
Estrategias a largo plazo para disfrutar sin remordimientos
Cuando hayas superado la primera fase y te sientas más seguro, se trata de encontrar una forma de alimentación sostenible que se adapte a ti y a tu vida. No se trata de renunciar estrictamente, sino de tomar decisiones inteligentes y saber cómo puedes ayudar a tu cuerpo.
Cómo cubrir hábilmente tus necesidades de calcio
Está claro que los productos lácteos son fuentes conocidas de calcio. Si consumes menos, deberías tener en cuenta otras fuentes para mantener tus huesos fuertes. Sin embargo, es más fácil de lo que parece.
- Verduras verdes: El brócoli, la col rizada y la rúcula son auténticas bombas de calcio.
- Frutos secos y semillas: Las almendras, el sésamo o las semillas de chía son perfectos como tentempié o como cobertura para tus cereales.
- Agua mineral: Elige variedades con un alto contenido de calcio (por encima de 150 mg/l suele aparecer indicado en grande en la etiqueta).
- Productos enriquecidos: Muchas alternativas vegetales a la leche llevan ahora calcio añadido.
Por tanto, elegir conscientemente te permite cubrir fácilmente posibles carencias nutricionales de forma deliciosa.
Tu as bajo la manga: los preparados de lactasa
A veces no se puede evitar, o simplemente quieres volver a disfrutar sin preocupaciones de un helado o un trozo de tarta de nata. Precisamente para esos momentos existen las tabletas o cápsulas de lactasa en farmacias o parafarmacias. Contienen la enzima que te falta y ayudan a tu cuerpo a descomponer el azúcar de la leche.
Tómalas justo antes de la comida y, por lo general, podrás disfrutar de ella sin molestias. Esto te proporciona una enorme flexibilidad, especialmente cuando comes fuera o estás invitado en casa de amigos. Por tanto, tu prueba de intolerancia a la lactosa fue el primer paso decisivo hacia una vida independiente y sin preocupaciones.
Lo que siempre te has preguntado sobre la prueba de intolerancia a la lactosa
Aquí encontrarás las preguntas que recibimos a diario en consultas o por correo electrónico. Las hemos recopilado para ti y te ofrecemos respuestas claras y prácticas, para que sepas exactamente cuál es tu situación.
¿Es una prueba genética de sangre para hacer en casa tan fiable como la prueba de aliento del médico?
Sí, absolutamente. Incluso se podría argumentar que su valor informativo es aún más fundamental.
Imagínatelo así: la prueba de aliento de H2 es una instantánea. Mide cómo reacciona tu cuerpo hoy ante una gran cantidad de lactosa. Sin embargo, este resultado puede verse influido por tu estado del día o por la salud intestinal.
La prueba genética de sangre, en cambio, analiza tu ADN inmutable. Te da una respuesta válida de por vida a la pregunta de si realmente tienes la predisposición genética a la intolerancia primaria a la lactosa. Por tanto, el resultado no solo es fiable, sino que también te proporciona la base fundamental. Por cierto, la prueba mybody-x se analiza en un laboratorio especializado alemán certificado, así que obtienes una base absolutamente científica.
¿Puede desarrollarse intolerancia a la lactosa a lo largo de la vida, aunque la prueba genética haya dado negativo?
Este es un punto realmente importante y a menudo causa confusión. Una prueba genética negativa prácticamente descarta la forma primaria, es decir, la forma congénita y más frecuente de intolerancia a la lactosa.
También existe la intolerancia secundaria a la lactosa. No es genética, sino, por así decirlo, «adquirida». A menudo aparece como consecuencia de una lesión temporal del intestino, por ejemplo, después de una infección gastrointestinal o debido a enfermedades intestinales crónicas como la enfermedad de Crohn. La mucosa intestinal dañada puede dejar de producir suficiente lactasa temporalmente.
Por tanto, esta forma puede desarrollarse más adelante, pero a menudo es reversible cuando el intestino vuelve a estar sano. Si tu prueba genética dio negativo, pero sigues teniendo molestias, deberías consultarlo con un médico. También es posible que se deban a otras intolerancias que conviene detectar.
¿Cubre el seguro médico los costes de una prueba de intolerancia a la lactosa?
Normalmente sí, pero solo para determinadas pruebas. Cuando existe una necesidad médica, los seguros médicos públicos suelen cubrir los costes de las pruebas diagnósticas realizadas por el médico, como la prueba de aliento de H2.
En cambio, las pruebas genéticas para realizar en casa, como la de mybody-x, suelen correr por cuenta del paciente. Muchos de nuestros clientes eligen conscientemente esta opción. ¿Por qué? Porque quieren obtener claridad rápidamente, desde casa y con discreción y, sobre todo, sin la desagradable provocación de síntomas.
¿Tengo que estar en ayunas o prestar atención a mi alimentación para realizar el análisis de sangre de mybody-x?
No, ¡y esa es una de las mayores ventajas! Como analizamos tus genes y no tu digestión actual, da igual lo que hayas comido o bebido antes.
No necesitas estar en ayunas ni seguir ninguna dieta especial. Puedes tomar la muestra cuando mejor te venga durante el día. Es difícil que sea más cómodo.
¿Estás listo para dejar de hacer suposiciones y tomar el control de tu bienestar? Con el análisis de sangre de mybody-x obtendrás una respuesta clara y científicamente fundamentada. Pide ahora tu prueba y comienza una vida con menos molestias. Descubre aquí más información en mybody-x.com





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