Cómo ayuda el magnesio de forma natural y eficaz contra los dolores menstruales
Para muchas mujeres, el magnesio ya no es ningún secreto, sino una ayuda eficaz y, sobre todo, natural contra los dolores menstruales. Su superpoder consiste en relajar de forma selectiva la musculatura uterina contraída y, al mismo tiempo, reducir la producción de los mensajeros que desencadenan el dolor. Innumerables mujeres ya confían en el magnesio para aliviar notablemente los calambres desagradables y el malestar general durante la menstruación.
Por qué el magnesio es tu aliado contra los dolores menstruales
Los dolores menstruales, también llamados dismenorrea en términos médicos, pueden arruinarte el día a día. Muchas personas recurren casi automáticamente a los analgésicos. Sin embargo, existe una opción natural que no solo oculta los síntomas, sino que aborda el problema desde la raíz. Aquí es donde entra en juego el magnesio, un mineral que desempeña un papel fundamental en tu bienestar durante la menstruación.
Imagina tu útero como un músculo fuerte. Durante la menstruación, se contrae para expulsar el revestimiento uterino. Todo el proceso está controlado por unos mensajeros similares a las hormonas, las prostaglandinas. Cuando su producción se descontrola, se producen calambres excesivos y dolorosos. El magnesio interviene aquí en dos puntos decisivos:
- Es el gestor natural de la relajación: El magnesio es el antagonista directo del calcio. Mientras que el calcio se encarga de la contracción de los músculos, el magnesio favorece la relajación. Por tanto, un nivel saludable de magnesio ayuda a calmar las contracciones excesivas del útero y a recuperar el equilibrio.
- Frena los mensajeros del dolor: Este mineral ayuda a reducir la producción de prostaglandinas que desencadenan el dolor. Por lo general, menos prostaglandinas también significan dolores menos intensos.
Un problema muy extendido, pero a menudo no reconocido
El verdadero problema es que muchas mujeres tienen una deficiencia de magnesio sin siquiera saberlo. Las razones son variadas: una alimentación moderna, a menudo rica en alimentos acidificantes, el estrés constante, que agota tus reservas de magnesio, o la práctica intensa de deporte. Esta deficiencia inadvertida puede empeorar considerablemente los síntomas de las molestias menstruales y del síndrome premenstrual (SPM).
Existe una relación directa: un nivel bajo de magnesio suele correlacionarse con dolores menstruales intensos. Los estudios muestran que las mujeres con molestias pronunciadas suelen presentar niveles de magnesio significativamente más bajos que las mujeres sin calambres.
Desafortunadamente, un aporte insuficiente no es raro en Alemania. Según el Estudio Nacional de Consumo (NVS II), la ingesta media de magnesio de las mujeres es de solo 284 mg al día. Es considerablemente inferior a los 300-500 mg recomendados. Esto cobra especial relevancia si tenemos en cuenta que más de tres cuartas partes de las mujeres en edad fértil sufren SPM, un trastorno estrechamente relacionado con un nivel bajo de magnesio. Descubre más sobre cómo influye la alimentación en tu menstruación en zentrum-der-gesundheit.de.
Por eso, si quieres abordar activamente tus molestias en lugar de limitarte a tratar los síntomas, examinar honestamente tus niveles de magnesio es un primer paso fundamental. Un test de nutrientes mybody®x puede ayudarte a aclararlo y mostrarte si una deficiencia podría ser la causa de tu dolor.
Cómo influye realmente el magnesio en tu dolor menstrual
Para entender por qué el magnesio desempeña un papel tan decisivo en el dolor menstrual, tenemos que hacer una pequeña incursión en el fascinante mundo de tu cuerpo. Imagina tu útero como un músculo increíblemente fuerte, pero también sensible. Durante la menstruación, este músculo se contrae; eso es lo que sientes como los típicos calambres. Aquí actúan dos minerales como antagonistas dentro de un equipo: el calcio y el magnesio.
El calcio es el responsable de la tensión y la contracción del músculo. El magnesio, en cambio, es el gestor natural de la relajación. Se encarga de que el músculo pueda relajarse de nuevo después de tensarse. Cuando existe un desequilibrio en el organismo y hay demasiado poco magnesio, el calcio toma la delantera.
¿El resultado? El músculo permanece tenso. Las contracciones se vuelven más fuertes, duran más y, por eso, se sienten mucho más dolorosas. Un nivel suficiente de magnesio garantiza que este delicado equilibrio se mantenga y que los calambres no lleguen a ser tan intensos.
El doble golpe contra el dolor
Sin embargo, el magnesio no solo relaja la musculatura. También actúa en un segundo frente igualmente importante para aliviar el dolor menstrual. Aquí entran en juego unas sustancias mensajeras similares a las hormonas, las llamadas prostaglandinas.
Las prostaglandinas son las verdaderas desencadenantes de las contracciones uterinas. Un nivel elevado de estas sustancias mensajeras provoca fuertes calambres. Pero eso no es todo: también aumentan tu sensibilidad al dolor y pueden favorecer la inflamación en el organismo.
El magnesio actúa precisamente aquí:
- Frena la producción: Un nivel saludable de magnesio ayuda a regular la liberación de prostaglandinas que desencadenan el dolor hasta alcanzar niveles normales.
- Bloquea la transmisión del dolor: el magnesio puede bloquear los receptores del cerebro responsables de percibir el dolor (receptores NMDA), lo que puede reducir aún más la intensidad del dolor percibido.
Así pues, el magnesio no solo combate un síntoma, sino que actúa directamente sobre dos de las principales causas de los dolores menstruales: la tensión muscular y la producción excesiva de mensajeros del dolor.
El magnesio actúa como un pacificador en el cuerpo: calma los músculos hiperactivos y apacigua los mensajeros que provocan dolor. En lugar de limitarse a adormecer el dolor, ayuda a eliminar las causas de este caos.
Este mapa conceptual visualiza la relación directa entre un déficit, el dolor resultante y el alivio proporcionado por el magnesio.

El gráfico lo deja claro de un vistazo: este mineral es la respuesta directa y lógica al problema de los calambres uterinos, porque actúa directamente sobre la raíz del problema.
Por qué tu cuerpo necesita más magnesio
El estilo de vida moderno puede ser un auténtico ladrón de magnesio. El estrés, una alimentación desequilibrada con muchos alimentos procesados e incluso el ejercicio intenso pueden agotar tus reservas de magnesio.
Esto dificulta que muchas mujeres puedan obtener suficiente cantidad de este importante mineral únicamente a través de la alimentación. Tu cuerpo no puede producir magnesio por sí mismo, por lo que depende por completo de su aporte externo. Si existe un déficit, puede manifestarse de forma especialmente dolorosa durante la menstruación.
La consecuencia lógica es vigilar tus niveles de magnesio. Sin embargo, antes de recurrir indiscriminadamente a los complementos alimenticios, conviene aclarar la situación. Un test de nutrientes mybody®x específico puede mostrarte exactamente hasta qué punto tienes un buen aporte de magnesio y otros minerales importantes. Con esta información, puedes apoyar a tu cuerpo de forma específica y dejar de dar palos de ciego.
El uso adecuado del magnesio para obtener el máximo efecto

Bien, ahora ya sabes por qué el magnesio puede ser un gran aliado contra los dolores menstruales. Pero el cómo es igual de importante. No basta con tomar cualquier suplemento de magnesio. Para obtener el mejor efecto, importan la forma adecuada, la dosis correcta y el momento ideal.
Vamos a repasarlo paso a paso para que realmente puedas sacar el máximo partido para ti.
¿Qué forma de magnesio es la mejor para ti?
¿A veces también te quedas sin saber qué elegir frente al estante de suplementos alimenticios? La variedad de compuestos de magnesio puede resultar realmente abrumadora: citrato, glicinato, óxido... ¿Cuál es en realidad la diferencia y cuál ayuda más con los calambres? La palabra clave aquí es biodisponibilidad.
Este término describe la facilidad con la que tu organismo puede absorber y utilizar realmente una sustancia. Porque no todas las formas llegan a tus células con la misma eficacia.
Resumen de las formas de magnesio más comunes y su idoneidad
El mundo de los suplementos de magnesio es muy variado, pero no te preocupes: no hace falta ser químico para elegir la opción adecuada. La siguiente tabla te ofrece una visión general rápida de lo que cada compuesto puede hacer mejor. Así te resultará más fácil encontrar el producto que se adapte exactamente a tus necesidades.
| Forma de magnesio | Biodisponibilidad (absorción por el organismo) | Especialmente adecuado para |
|---|---|---|
| Citrato de magnesio | Alta | Alivio rápido para los calambres y las contracturas musculares. Atención: en dosis altas, a veces puede tener un efecto laxante. |
| Glicinato de magnesio | Muy alta | Muy suave para el estómago, ideal para una digestión sensible. Gracias a la glicina, también tiene un efecto calmante. |
| Malato de magnesio | Alta | Ideal para el agotamiento y el cansancio, ya que favorece la producción de energía celular. |
| Óxido de magnesio | Baja | Económico, pero el organismo solo puede absorber una pequeña cantidad. Poco adecuado para una ayuda específica contra los dolores menstruales. |
Por lo tanto, para un uso específico contra los dolores menstruales, el citrato de magnesio y el glicinato de magnesio son casi siempre la mejor opción. El organismo los absorbe bien y actúan justo donde importa: relajando los músculos.
La dosis adecuada y el mejor momento
La cuestión de la cantidad adecuada es, por supuesto, decisiva. Muy poco no sirve de nada y demasiado puede provocar heces blandas. Como recomendación general para las mujeres, se consideran adecuados unos 300 mg de magnesio al día.
Pero el momento adecuado es casi aún más importante. La clave del éxito está en la prevención, no en el tratamiento agudo. El magnesio funciona mejor cuando tus reservas ya están bien cubiertas, antes de que empiecen los dolores.
Un estudio fascinante realizado en estudiantes alemanas con dismenorrea lo demostró de forma impresionante. Durante dos meses, las participantes tomaron diariamente 150 mg o 300 mg de magnesio. Ambos grupos experimentaron un alivio notable en comparación con el grupo placebo, aunque la dosis más alta resultó aún más eficaz. Ya ves: incluso cantidades moderadas, pero sobre todo regulares, marcan una enorme diferencia. Puedes leer más sobre estos interesantes resultados del estudio en femna.de.
Aquí tienes algunos consejos muy prácticos para tu rutina:
- Empieza poco a poco: Comienza con una dosis menor (p. ej., 150–200 mg) y observa cómo reacciona tu cuerpo. Si todo va bien, puedes aumentar gradualmente hasta unos 300 mg.
- Sé constante: Lo mejor es tomar magnesio a diario, no solo durante los días previos al periodo. Lo ideal es empezar al menos una semana antes o integrarlo de forma continua en tu rutina.
- Divide la dosis: Para mejorar la absorción y evitar problemas digestivos, puedes dividir tu dosis diaria; por ejemplo, tomar la mitad por la mañana y la otra mitad por la noche.
- Tomarlo con la comida: Tomar magnesio junto con una comida hace que muchas personas lo toleren mejor.
Que al final elijas polvo, cápsulas o comprimidos es una cuestión de gustos. Lo más importante es la constancia. Solo así conseguirás mantener un nivel estable de magnesio que relaje el útero y te ayude a pasar el periodo con más suavidad.
Cómo cubrir tus necesidades de magnesio mediante la alimentación

Los complementos alimenticios son un apoyo fantástico y, a menudo, necesario para reponer tus reservas de magnesio de forma específica. No hay duda. Pero la verdadera base de un bienestar duradero siempre la estableces con una alimentación consciente. Por suerte, la naturaleza nos ha regalado una gran variedad de alimentos repletos de este valioso mineral.
Si incorporas inteligentemente estos pequeños concentrados de energía a tu día a día, crearás la base ideal para un ciclo equilibrado y podrás utilizar el magnesio para los dolores menstruales de forma preventiva. No se trata de renunciar estrictamente a nada, sino de enriquecer tu plan de alimentación de manera inteligente.
Las principales fuentes de magnesio para tu plato
Algunos alimentos son auténticas bombas de magnesio y se integran fácilmente en tus comidas. En lugar de aburrirte con cifras secas, aquí te ofrecemos un resumen práctico que muestra lo sencillo que puede ser aumentar tu ingesta.
Los 10 alimentos más ricos en magnesio para tu plan de alimentación
La siguiente lista es tu chuleta para el supermercado. Te muestra qué alimentos deberían estar en lo más alto de tu lista de la compra y cómo incorporarlos fácilmente a tu rutina diaria.
| Alimentos | Contenido de magnesio por cada 100 g (aprox.) | Consejo práctico para el día a día |
|---|---|---|
| Semillas de calabaza | 592 mg | Simplemente disfruta de un puñado como tentempié o espolvoréalo sobre ensaladas y sopas como un topping crujiente. |
| Almendras | 291 mg | El acompañamiento perfecto para tu muesli de la mañana o en forma de crema de almendras nutritiva sobre una tostada integral. |
| Chocolate negro (>70%) | 228 mg | Un trozo de chocolate de alta calidad puede calmar el antojo y, al mismo tiempo, aportar magnesio valioso. ¡Sí, lo has leído bien! |
| Alubias blancas (cocidas) | 140 mg | Ideal para preparar salsas cremosas como el hummus, como ingrediente saciante en guisos o como base para hamburguesas vegetarianas. |
| Espinacas (cocidas) | 87 mg | Un clásico en el batido de la mañana, como guarnición en la comida o fresco en la ensalada. |
| Pan integral | 82 mg | Cambia el pan blanco por una buena variedad integral y aumenta así fácilmente tu ingesta diaria de magnesio. |
| Aguacate | 58 mg | Versátil para untar en el pan, en ensaladas o como base cremosa para salsas y aderezos. |
| Salmón | 53 mg | Una excelente fuente de ácidos grasos omega-3 saludables y magnesio. Perfecto para una cena ligera. |
| Plátano | 27 mg | El tentempié rápido ideal para llevar, que no solo te aporta magnesio, sino también potasio. |
| Yogur natural | 19 mg | Una base estupenda para tu desayuno, que combina de maravilla con frutos secos, semillas y frutas. |
Estos alimentos no solo están llenos de magnesio, sino que también aportan muchos otros nutrientes importantes que tu cuerpo necesita para mantener un ciclo equilibrado. Si quieres profundizar en el mundo de los minerales, encontrarás información interesante en nuestro artículo sobre qué son los minerales.
Cuidado con estos ladrones de magnesio
Tan importante como aportar magnesio es conocer los llamados «ladrones de magnesio» de tu alimentación y evitarlos. Determinados alimentos y hábitos pueden bloquear la absorción de este mineral en el intestino o hacer que se elimine más rápidamente.
Imagina tu cuerpo como un jardín. Puedes regarlo todo lo que quieras (aportar magnesio), pero si el suelo tiene agujeros (por los ladrones de magnesio), al final llega muy poco a las plantas.
Estos son algunos de los culpables más frecuentes:
- Alimentos ultraprocesados: Los platos preparados, la comida rápida y muchos aperitivos suelen contener fosfatos, que se unen al magnesio y hacen que el organismo no pueda utilizarlo.
- Azúcar y productos de harina refinada: Un consumo elevado de azúcar refinado hace que el cuerpo elimine más magnesio a través de la orina.
- Bebidas con fosfatos: En particular, la cola y otras bebidas refrescantes son ricas en ácido fosfórico, que retiene el magnesio en el intestino antes de que pueda absorberse.
- Consumo excesivo de alcohol: El alcohol tiene un efecto diurético y elimina del organismo minerales valiosos, incluido el magnesio.
Un consumo consciente de estos alimentos te ayuda a proteger eficazmente tus reservas de magnesio y a sacar el máximo partido a una alimentación saludable.
Cuándo tiene sentido que te hagas una prueba de deficiencia de magnesio
Ahora has leído mucho sobre lo importante que puede ser el magnesio para los dolores menstruales. Quizá asientas al reconocer algunos de los síntomas descritos y te preguntes: ¿Podría una deficiencia ser la verdadera causa de mis molestias? ¿O simplemente quieres tener claridad antes de recurrir específicamente a los complementos alimenticios? En ese caso, ha llegado el momento de examinar con precisión tu estado de magnesio.
En lugar de tomar algo a ciegas, así te das la oportunidad de tomar una decisión fundamentada para tu salud. Un análisis te proporciona datos en lugar de suposiciones y es el primer paso para tomar las riendas.
Reconoce las señales de advertencia de tu cuerpo
Los dolores menstruales intensos a menudo son solo la punta del iceberg. La deficiencia de magnesio puede manifestarse mediante toda una serie de síntomas adicionales, a menudo inespecíficos, que quizá no relaciones de inmediato con tu ciclo. Tu cuerpo te envía señales; solo tienes que aprender a interpretarlas.
Presta atención a los siguientes signos, que suelen aparecer además de las molestias menstruales típicas:
- Fasciculaciones y calambres musculares: El ejemplo clásico son los calambres nocturnos en las pantorrillas, pero un párpado que tiembla constantemente también puede ser una señal clara.
- Cansancio y agotamiento persistentes: ¿A menudo te sientes débil y sin energía sin motivo aparente, aunque en realidad duermas lo suficiente?
- Dolores de cabeza y migrañas: En particular, los ataques de migraña que aparecen puntualmente alrededor de la menstruación suelen estar relacionados con un nivel bajo de magnesio.
- Inquietud interna y trastornos del sueño: El magnesio actúa como un tranquilizante natural para el sistema nervioso. Cuando falta, a menudo resulta más difícil desconectar por la noche y dormir toda la noche.
- Antojo de chocolate: ¡No es casualidad! Tu cuerpo te indica instintivamente lo que necesita, ya que el chocolate negro es una excelente fuente de magnesio.
Si varios de estos puntos te resultan demasiado familiares, es un indicio claro de que tus reservas de magnesio podrían no estar óptimamente llenas. También encontrarás información completa sobre este tema en nuestra guía sobre las diversas manifestaciones de la deficiencia de magnesio.
Por qué un simple análisis de sangre a menudo no es suficiente
Ahora quizá estés pensando en el clásico análisis de sangre en el médico. Sin embargo, aquí hay un inconveniente decisivo: la medición estándar en el suero sanguíneo a menudo no resulta realmente significativa. ¿Por qué? Porque solo aproximadamente 1 % de todo el magnesio del organismo se encuentra siquiera en el suero sanguíneo. La gran mayoría está almacenada en los huesos, los músculos y las células.
Tu cuerpo es un experto en mantener el equilibrio. Intenta mantener estable el nivel de magnesio en la sangre a toda costa. Cuando el valor disminuye, obtiene el magnesio que falta de sus reservas, por ejemplo, de los huesos. Por tanto, un valor normal en sangre puede ocultar hábilmente una carencia en las células.
Por eso, es mucho más revelador medir el magnesio directamente en los glóbulos rojos (eritrocitos). Este valor refleja tu suministro a largo plazo y ofrece una imagen mucho más fiel de tu estado real.
El camino directo hacia la claridad con un test doméstico mybody®x
Para que este proceso sea lo más sencillo y fácil posible, existen pruebas de nutrientes para hacer en casa. Con el test de nutrientes mybody®x puedes comprobar cómodamente desde casa tus niveles de magnesio y otros minerales y vitaminas importantes.
Así de sencillo funciona: tomas una pequeña muestra de sangre de la yema del dedo, la envías a nuestro laboratorio alemán certificado y, al poco tiempo, recibes un informe detallado y fácil de entender con los resultados. Basándote en tus valores individuales, recibirás recomendaciones concretas y personalizadas sobre qué hacer.
En lugar de seguir haciendo conjeturas, obtienes una claridad real. Así puedes ajustar de forma específica tu alimentación y una posible suplementación. Este es el paso decisivo para asumir la responsabilidad de tu salud y apoyar a tu organismo de la mejor manera posible.
Magnesio en lugar de analgésicos: cómo romper el círculo vicioso
Para muchas mujeres, recurrir al ibuprofeno o al naproxeno durante la menstruación es algo tan habitual como usar la copa menstrual o tampones. Aunque estos analgésicos suelen proporcionar un alivio rápido, seamos sinceros: no atacan el problema desde la raíz. Solo adormecen el síntoma, mientras tu cuerpo sigue luchando en segundo plano. A largo plazo, esto no solo puede afectar al estómago, sino también provocar otros efectos secundarios. Pero ¿y si existiera un camino más suave y sostenible?
Precisamente aquí entra en juego el magnesio como alternativa a los analgésicos. En lugar de limitarse a bloquear la señal del dolor, el magnesio actúa mucho más profundamente: funciona como un relajante natural para la musculatura uterina y ayuda a reducir la producción de prostaglandinas que provocan el dolor. Por tanto, el magnesio no es un parche temporal, sino un apoyo real para tu organismo orientado a abordar la causa.
Alivio duradero en lugar de un rápido entumecimiento
La diferencia decisiva reside en el enfoque. Mientras que los analgésicos, como los bomberos, solo actúan cuando el fuego ya ha comenzado, el magnesio actúa de forma preventiva y a largo plazo. Se trata de mantener continuamente llenos tus depósitos de magnesio para evitar que lleguen a producirse esos dolorosos calambres.
Imagina el magnesio como un pacificador dentro del cuerpo: proporciona relajación y equilibrio antes de que comience la «batalla», es decir, el dolor intenso. Los analgésicos intervienen cuando el caos ya se ha desatado.
Impresionantes observaciones a largo plazo realizadas en Alemania confirman exactamente esto. En un estudio en el que mujeres con dolores menstruales recibieron magnesio durante seis meses, al final nada menos que el 80 por ciento de ellas no presentaba síntomas. Estos resultados ponen el tratamiento exclusivamente agudo con analgésicos bajo una nueva perspectiva y muestran el enorme potencial de mantener un aporte constante de magnesio. Puedes obtener más información en este artículo sobre la evidencia científica sobre el magnesio para el síndrome premenstrual en diasporal.com.
Cuándo el magnesio puede complementar o sustituir a los analgésicos
El magnesio no es necesariamente un sustituto directo de un analgésico de efecto inmediato en todas las situaciones. Considéralo más bien una estrategia inteligente para reducir drásticamente desde el principio la necesidad de este tipo de medicamentos. En caso de dolores muy intensos, al principio puede ser totalmente razonable combinar ambos.
Pero si notas que tus calambres se vuelven más leves y menos frecuentes gracias a la ingesta regular de magnesio, puedes intentar dejar de tomar los analgésicos gradualmente. Muchas mujeres cuentan que han podido reducir considerablemente su consumo de analgésicos o incluso prescindir completamente de ellos.
Sin embargo, recuerda que la combinación de complementos alimenticios y medicamentos siempre debe meditarse bien. Para asegurarte de que no se produzcan reacciones indeseadas, infórmate sobre las posibles interacciones. En nuestro artículo sobre los medicamentos y sus interacciones encontrarás información importante al respecto.
El objetivo es lograr un bienestar duradero: una perspectiva en la que ya no dependas de los analgésicos, sino que proporciones a tu cuerpo los componentes que necesita para ayudarse a sí mismo.
Tus preguntas sobre el magnesio para los dolores menstruales: respuestas breves y claras
Ahora ya sabes mucho sobre cómo el magnesio puede convertirse en tu arma secreta contra esos molestos calambres. Pero seguro que todavía tienes algunas preguntas muy prácticas rondándote por la cabeza. ¡Es completamente normal!
Aquí hemos respondido las preguntas más frecuentes para ti. Así podrás planificar tus próximos pasos con tranquilidad y confianza.
¿Qué tan rápido actúa el magnesio contra los dolores menstruales?
El magnesio no es un velocista como un analgésico clásico, sino más bien un corredor de maratón. Por lo general, no notarás sus efectos en cuestión de minutos. Esto se debe a que no se limita a adormecer un síntoma, sino que actúa en la raíz del problema: relaja la musculatura contracturada y vuelve a llenar las reservas del organismo.
Por eso, la clave del éxito es la ingesta regular y preventiva. Se trata de proporcionar a tu cuerpo continuamente lo que necesita.
Muchas mujeres informan de un alivio notable de sus molestias después de aproximadamente uno a tres ciclos durante los cuales han tomado magnesio de forma constante. Por tanto, no pienses tanto en una píldora para el dolor puntual, sino más bien en una estrategia a largo plazo para que los calambres intensos no lleguen a ser tan fuertes.
¿Puedo tomar magnesio junto con la píldora?
Sí, por lo general no hay ningún problema. Hasta ahora no se conocen interacciones negativas entre la ingesta de magnesio y los anticonceptivos hormonales, como la píldora anticonceptiva. Por tanto, puedes combinar ambos sin preocupaciones.
De hecho, incluso hay indicios de que la píldora puede aumentar ligeramente las necesidades de magnesio de tu organismo. Por lo tanto, un aporte complementario puede ser especialmente útil para mantener estables tus niveles y favorecer tu bienestar general.
La seguridad es lo primero: Si tienes dudas o tomas otros medicamentos, lo mejor es que lo consultes brevemente con tu médico o en la farmacia. Así te aseguras de que todo sea óptimo para ti.
¿Qué efectos secundarios puede tener la ingesta de magnesio?
En general, el magnesio es un mineral muy bien tolerado y seguro. El efecto secundario más frecuente suele aparecer únicamente cuando aumentas la dosis demasiado rápido o tomas de una sola vez una cantidad demasiado elevada para tu cuerpo.
El signo típico es tener heces blandas o una diarrea leve. No es peligroso, sino simplemente una señal de tu cuerpo de que en ese momento ya no puede absorber más magnesio del que le aportas. Si te ocurre, reduce la dosis hasta que tu digestión vuelva a estabilizarse.
Un buen consejo es empezar siempre con una dosis más baja (p. ej. 150-200 mg) y aumentar la dosis poco a poco a lo largo de varios días. Así encontrarás tranquilamente tu dosis personal de bienestar, sin sobrecargar tu digestión.
¿Quieres por fin tener claridad sobre tu estado nutricional, en lugar de seguir haciendo solo suposiciones? Con los autotests de mybody®x puedes medir de forma sencilla y cómoda desde casa tus niveles de magnesio y muchos otros valores importantes. Toma el control y dale a tu cuerpo exactamente lo que necesita. Encuentra ahora el test adecuado para ti en mybody-x.com.





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